Finalmente, el avión presidencial Gulfstream HP-1691, cuyo precio base era de 450 mil dólares, fue vendido por 227 mil dólares a la empresa Aviones y Partes.Com Panamá, S.A.
El Ministerio de Economía y Finanzas confirmó mediante un comunicado la transacción de compraventa de la aeronave.
El avión, que sirvió a varios presidentes y que data de 1969, fue catalogado como "peligroso" por el actual presidente Ricardo Martinelli, quien se negó a utilizarlo.
En su momento se argumentó que el aparato no contaba con piezas en el mercado y que su operación representaba un gasto de más de 10 mil dólares la hora de vuelo.
La aeronave había sido sometida a subasta en tres ocasiones en los meses de junio, agosto y octubre de 2010, pero fueron declaradas desiertas por la ausencia de proponentes.
Tras ser sacado de operación, fue remplazado por el moderno LEGACY 600, cuyo costo original es de 29 millones de dólares, pero que Panamá logró su compra en 22 millones, gracias a un descuento de 7 millones de dólares.