La venta de pescado en Penonomé inició ayer desde tempranas horas de la madrugada, a pesar de los altos costos.
El mercado público estaba repleto de creyentes que buscaban afanosamente mariscos para estos días santos.
Los vendedores manifestaron que a ellos les venden el pescado muy caro y no les queda otro remedio que comercializarlo a altos precios para poder obtener ganancias.
Por esta razón, muchos optaron por la tuna.