Venezuela retiró ayer a su embajador en Panamá, a pocas horas después que el gobierno panameño indultó a Luis Posada Carriles, Gaspar Jiménez, Pedro Remón y Guillermo Novo, quienes eran pedido en extradición por el Gobierno venezolano por presunto terrorismo.
Aunque un comunicado de la Cancillería panameña no especifica las razones del retiro del embajador Flavio Granados, ayer el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jesús Arnaldo Pérez, calificó de mal precedente en la lucha contra el terrorismo el indulto dado por la presidenta Mireya Moscoso, a los cuatro anticastristas.
"Creo que esta decisión lo que va es de incentivar a los terroristas", pues abre la posibilidad de que algunas decisiones "les permitan escapar a la Justicia", subrayó el canciller a la agencia EFE.
Entre tanto, en Panamá el canciller Harmodio Arias descartó que la decisión de Venezuela haya sido motivada por el indulto a los anticastristas.
En cuanto a la embajadora panameña en Venezuela, aclaró que su retorno se debe a que ella presentó su renuncia por la culminación del gobierno.
Por otro lado, Arias comunicó anoche que solicitó a su similar mexicano, Luis Dérvez, que interceda ante Cuba en los asuntos e intereses comerciales y personales de panameños, luego de la ruptura diplomáticas entre las naciones.
Esta solicitud busca garantizar la estabilidad de los estudiantes panameños que permanecen en Cuba, muchos de ellos becados, así como los intereses de los empresarios nacionales que mantienen cuentas pendientes y negocios en esa nación.
Por otra parte, la presidenta Mireya Moscoso emitió ayer nuevos indultos a favor de César Matamoros, Raúl Homouzova y José Hurtado Viveros, también implicados en el complot de los anticastristas contra Fidel Castro.