El auge turístico en Panamá provocó que la actividad artesanal sea regulada a través de una legislación que impedirá que los extranjeros que se dedican a revender productos panameños lucren a costa del esfuerzo de los artesanos.
Virgilio Souza, director de Comercio del Ministerio de Comercio e Industrias, adelantó que la regulación busca proteger a los más de siete mil artesanos registrados en la institución.
“Con la nueva norma se podrá sancionar a los extranjeros que venden productos panameños. La idea es que los propios creadores puedan comercializar sus productos”, contó.
Para lograrlo, Souza hizo referencia a la apertura de nuevos mercados artesanales, como el de Las Tablas, y la adecuación de los cinco mercados existentes. La información surgió tras la inauguración hoy de la 36.ª Feria Nacional de Artesanías. Se espera que a la actividad asistan 1,200 artesanos de todos el país. La feria se extenderá hasta el 4 de agosto en Atlapa.