El río Palomo a la altura de la barriada Roberto Durán y el Sector Cuatro de Cerro Batea, en el distrito de San Miguelito, es un asco. A los moradores del área no les importa arrojar desperdicios, basura y artefactos que obstruyen el libre paso de las aguas. Luego se quejan de que la corriente se subió e inundó sus casas. [Foto: Adriano Duff / EPASA]