El vicepresidente de la República, Arturo Vallarino, afirmó que no "ve ningún ribete de corrupción" en las denuncias que se han hecho los últimos días ante los medios de comunicación social y que con el tiempo, lo que sucederá es que "uno se ríe de ellas".
Hasta el momento, no se han presentado pruebas contundentes de ninguna de las denuncias hechas y lo más probable es que no se puedan presentar y por eso en dos semanas uno se olvida y hasta se ríe de ellas.
Vallarino atribuyó estas denuncias a una campaña de los sectores de la oposición que pretenden desestabilizar y empañar la gestión del gobierno de Mireya Moscoso.
El vicepresidente le restó importancia a esta "campaña", al considerar que es parte del papel que desempeña la oposición en cualquier sistema democrático y que ellos lo conocen bien porque estuvieron en la oposición.
Afirmó que cualquier persona tiene derecho a criticar, pero de allí a que se presenten las pruebas de que en realidad se haya cometido el acto de corrupción, "hay mucho trecho".
Reiteró que como funcionario de este gobierno, se siente tranquilo y confía en que estas denuncias no podrán demostrarse y que la "campaña" no se va a mantener.
Recalcó que hay que entender que en estos momentos el gobierno tiene una oposición fuerte y que las cosas se tienden a "dramatizar", porque este es un país pequeño.
En la medida que todas estas denuncias de corrupción, no se puedan demostrar, uno se da cuenta que se tratan de campañas políticas y forman parte de una campaña que tiene como único objetivo desmeritar el gobierno de Moscoso.