La frustración no ha desaparecido tras un año del enfrentamiento entre agentes del Servicio de Protección Institucional (SPI) y los afectados por el envenenamiento masivo con dietilenglicol, quienes protestaban cerca de la Presidencia de la República.
Aún recuerdan ese 19 de julio del año pasado, cuando fueron en busca de atención por las secuelas sufridas por el veneno y terminaron inmersos en una cruel represión, expresó Gabriel Pascual, vocero del Comité de Familiares y Pacientes por el Derecho a la Salud y la Vida.
La angustia y cólera experimentadas por las 60 víctimas, será revivida detenidamente hoy en el Parque Catedral, en San Felipe.
El evento iniciará a las 3:00 p.m. con las palabras del sacerdote Conrado Sanjur, seguido de los testimonios de las víctimas del altercado, que dejó secuelas psicológicas imborrables, aseguró Pascual.
Poco ha sido lo logrado por las víctimas. Aunque acudieron ante las autoridades a denunciar lo ocurrido, y a la existencia de videos que demostraban las agresiones, no se sancionó a los miembros del SPI.
El pasado 18 de junio, el Juzgado de Circuito de Panamá, ordenó el sobreseimiento definitivo del director del SPI, José Gómez, Eric Ramón Espino, Omar Abdiel Berrío y Jorge Armando Peralta, todos señalados como responsables de la opresión.
El juez Raúl Vergara determinó que no se encontraron suficientes pruebas para condenar a los miembros del SPI, quienes reprimieron a los pacientes. Los agentes del SPI, no abusaron de sus funciones o cometieron hechos arbitrarios, manifiesta el documento firmado por el juez.
Igualmente se estableció en el veredicto, que los agentes del SPI se encontraban en el ejercicio de un deber legal.
La decisión judicial causó el repudio de los afectados.