La principal causa que impide que los casos que atienden las fiscalías de Familia no prosperen, es por la falta de cooperación de las propias víctimas.
Según el fiscal de Familia, Iván Estribí, se ha hecho muy común que la víctima recurra a retirar los cargos o simplemente no desea apoyar a las autoridades en las investigaciones.
“Las víctimas se reconcilian con su pareja y no quieren testimoniar, en consecuencia, no asisten a Medicatura Forense, dificultando que se recaben las pruebas físicas y testimoniales que se requieren, por lo cual, no queda otra opción que enviar un sobreseimiento provisional”, indicó.
A juicio del funcionario, esto ocurre muy a menudo, a pesar de que se realizan investigaciones de campo, e incluso se interroga a vecinos y familiares, entre otras acciones.
No cumplen medidas.
Precisó que en algunos casos el juez tiene que cambiar las sentencias por incumplimiento y establece penas de prisión.
Explicó que la mayoría de los procesos que atienden son por violencia doméstica, específicamente hostigamiento.
Según el experto, las autoridades no pueden sancionar a una persona si su conducta no está tipificada como delito penal.
Centros especializados.
Para el fiscal se hace necesario y con carácter de urgencia la creación de centros especializados que traten no únicamente a la víctima, sino también a todo el grupo familiar.