Nación

"Vida secreta" de hombres ayuda a propagar el SIDA

El VIH sigue abarcando terreno incentivado por las relaciones sexuales sin protección.


UNA DE las primeras lecciones que dejó el VIH/SIDA a la Humanidad, es que el contagio del virus no era exclusivo de los homosexuales.
No obstante 20 años después de haberse realizado la I Conferencia Internacional de SIDA, los comportamientos sociales y el estigma han potenciado la propensión de este sector poblacional a adquirir y propagar la pandemia en América Latina.
ONUSIDA no es indiferente a esta tendencia. En su informe anual sobre SIDA, elaborado junto con la Organización Mundial de la Salud y presentado el pasado lunes, considera "vital" que la prevención y los servicios de tratamiento, "se amplíen entre los varones que tienen relaciones sexuales con varones".
Los vecinos fronterizos panameños lo saben bien. En Costa Rica, los varones que mantienen relaciones con otros, representan más de las dos terceras partes de los contagiados VIH y en Colombia, son el 83% de los casos de SIDA notificados hasta la fecha.
No obstante la preocupación de las autoridades no se centra únicamente en que este grupo, sino en quienes los frecuentan pese a declararse heterosexual y formar relaciones estables con mujeres.
En su informe anual, ONUSIDA revela que en América Latina, la "vida secreta" de muchos hombres, ha contribuido a extender el contagio entre sus parejas femeninas a quienes la fidelidad ya no les garantiza protección.
En este punto del Continente se estima que hoy 580,000 mujeres viven con VIH/SIDA, para el 2003, los casos sumaban 510,000.
La preocupación no es nueva, el documento de ONUSIDA para el año pasado revelaba que en Guatemala "se han detectado niveles de infección por el VIH de casi el 12% entre los varones que tienen relaciones sexuales con varones; uno de cada cinco de ellos tenía también relaciones sexuales habituales con mujeres".
Pese a que Latinoamérica es visto como el Continente donde prevalecen los roles tradicionales, los hombres con relaciones estables de pareja, mantienen relaciones sexuales con otros hombres, algunas remuneradas, lo que contribuye, según ONUSIDA a diversificar las vías de transmisión, al transmitir la enfermedad a sus novias o esposas.
Las féminas latinoamericanas, según los especialistas, son dominadas por el estigma que "les impide negociar relaciones sexuales seguras", al pedir que se sometan a la prueba del VIH, revelen su estado serológico a su pareja o soliciten tratamiento.
En Honduras, el SIDA es ya la primera causa de fallecimiento entre las mujeres y la segunda causa de hospitalización y defunción en todo el país, revela el citado documento de ONUSIDA.
Más al Norte, en México, se estima que 160,000 personas que vivían con VIH en 2003 eran varones infectados tras mantener relaciones sexuales con otros varones.
"Es posible que dicha tendencia ilustre los crecientes indicios de transmisión heterosexual del VIH, puesto que cada vez se infectan más mujeres al mantener relaciones con una pareja masculina (bisexual)", revela el registro anual sobre el VIH/SIDA.
Más que reprochar conductas sociales, ONUSIDA aprovecha para llamar la atención de muchos países donde los varones que mantienen relaciones sexuales con otros varones son el grupo más castigado por el VIH.
Pese al papel de este grupo en la propagación mundial de muchas epidemias, según ONUSIDA, los datos son aún mínimos en América Latina, el Caribe, Asia, Europa Central y en menor grado en Europa oriental y África.


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211194
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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