Nación

Vigilancia sanitaria es la base de la salud pública

Ningún médico notificó al Ministerio de Salud de las reacciones adversas de los jarabes envenenados.


Con un hablar pausado y una mirada sincera, Albert Figueras, médico del Instituto de Farmacología de Barcelona, en España, hizo ayer un alto en sus labores como consultor internacional y conversó con Panamá América sobre el tóxico dietilenglicol.
Y es que desde octubre pasado, los medios impresos en España no han dejado de publicar artículos sobre el envenenamiento de los jarabes de la Caja de Seguro Social (CSS) en Panamá. El último reporte salió publicado, precisamente, esta semana en el periódico El País que detallaba el recorrido de la sustancia tóxica desde China hasta Panamá.
Figueras, reconocido como una autoridad en el campo de la farmacia, lamentó que existan países de la región, incluyendo a Panamá, que por el hecho de tener una oficina denominada "Centro de Farmacovigilancia" adscrita a la Organización Mundial de la Salud, lleguen a creer que lo tienen todo.
"Eso es totalmente falso porque cuando te das cuenta la farmacovigilancia que hacen es nula", puntualizó Figueras, quien participó ayer como expositor en una Jornada de Farmacovigilancia organizado por el Centro de Investigación e Información de Medicamentos y Tóxicos (CIIMET) de la Universidad de Panamá.
Además de la responsabilidad del Ministerio de Salud está la de los profesionales sanitarios, que muchas veces desconocen el funcionamiento del sistema y no notifican las reacciones adversas de algunos medicamentos "por miedo" , criticó el especialista.
Curiosamente, minutos después de que Figueras concedió la entrevista, un participante del evento formuló la siguiente interrogante a Indira Credidio, alta funcionaria del Ministerio de Salud que disertó sobre el tema: ¿cuántos reportes de reacción adversa hubo en el caso de los jarabes contaminados?
La respuesta fue contundente: "ninguno", dijo con mucha seriedad la funcionaria, a lo que Figueras frunció el ceño en señal de asombro.
Este hecho reafirmó los planteamientos del médico catalán de que cualquier sustancia tóxica se identifica solamente si hay inspecciones y controles de calidad, gracias a una buena red de farmacovigilancia.
Contrario a lo que han dicho varios funcionarios de salud, Figueras aseguró que el dietilenglicol puede ser usado en la elaboración de cosméticos, pero no así en productos de consumo humano.
Figueras advirtió que siempre existirán los intereses de terceras personas que, a sabiendas de que un producto es dañino, lo intentan meter al país.
Por esta razón, el médico insistió en la importancia de los controles bien hechos para evitar consecuencias grandes y evitar situaciones lamentables como las del dietilenglicol.
El especialista confirmó que en España también se han descubierto medicamentos alterados que han puesto en alerta a las autoridades de ese país.
Este problema, según comentó, es por los altos precios de los medicamentos que propician el contrabando, tal como sucede en Panamá.
Albert Figueras es un médico catalán que compagina su labor profesional con la escritura.
Figueras promueve el uso razonado de los medicamentos en varios países, sobre todo en América Latina.
Mañana promoverá su libro recién libro "Otimizar la Vida" en la IV Feria Internacional del Libro.
La farmacovigilancia de los medicamentos que se ponen a disposición de la población es una tarea básica de salud pública.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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