La complicidad de agentes de la Policía Nacional y de custodios de las cárceles La Joya y Joyita, en el homicidio del reo Harrison Murillo y del intento de asesinato de Ernesto Mesa, fue denunciada ayer ante el Ministerio Público.
Javier Justiniani, de la Fundación de Apoyo al Detenido, acudió a esta instancia junto a familiares de Murillo, quien falleció en La Joya y de Mesa, quien recibió 15 apuñaladas en La Joyita.
De acuerdo con Justiniani, los policías abren las celdas y suministran las platinas para que los privados de libertad cometan los delitos.
En tanto, los familiares de 15 reclusos que fueron testigos del hecho pidieron protección al Ministerio Público que no permitan su traslado a centros del interior del país.
Sustentaron que temen por la vida de los detenidos.