LA violencia generada por las pandillas en la capital podría salirse de las manos de las autoridades, así lo estimó una alta fuente consultada del Órgano Ejecutivo.
Tras la ola de asesinatos y heridos por las balaceras constantes en los sectores de El Chorrillo y Santa Ana, una alta fuente gubernamental comentó a este diario que se deben reforzar las medidas de seguridad y poner atención a la situación.
El fiscal auxiliar, Luis Martínez, quien instruye la primera investigación contra la asociación delictiva de pandillas de Panamá y Colón, calificó la situación como grave.
Martínez sostiene que al iniciar este proceso penal llegará hasta las últimas consecuencias, con el fin de acreditar la conductas estipuladas por la ley como la constitución de las pandillas, estructuras de jerarquía, sector y el hecho punible.
El funcionario de instrucción explicó que existe un compromiso por hacer cumplir la ley, además de que las investigaciones quedarán en manos de una fiscalía de Circuito Penal cuando se formulen cargos a los pandilleros.
Actualmente las fiscalías superiores mantienen investigaciones en temas de homicidio, y las fiscalías especializadas en Drogas por casos de narcotráfico, además se están recopilando los fallos condenatorios de algunos de los miembros de las pandillas delictivas.
La fiscalía también podría analizar la participación de los informantes bajo la protección de identidad de los testigos, siempre y cuando se estime que se compromete su seguridad.
Aunque no se detalló la cantidad de pandillas que son investigadas en un sólo proceso, el fiscal Martínez sostuvo que son una pluralidad y que puede investigar el delito a nivel nacional.
Desde el mes de marzo se instruye la investigación con la colaboración de la Policía Técnica Judicial y la Policía Nacional, a través de sus unidades antipandillas.
Martínez piensa que al hacer cumplir la ley con la formulación de cargos, los pandilleros también tienen derecho a una resocialización.
"En estos tiempos nada justifica la violencia", comentó a este diario el fiscal Luis Martínez.
En Curundú y Calidonia operan: Los Pinches P., Los Niños Sicarios, Los Desgra; MOM (matar o morir), Kriss Kross. Los Cofo, Los Evolution, Chapulin Powers.
Santa Ana y El Chorrillo: Los Rugrats, Ciudad de Dios, Los Chicanos, Good Year, La Barraca, Renta 15, El Pentágono, Vatos Loco, Kid Problem y Los Niños del Silencio.
Colón: Los West Side, Los Diamond y Diamond Black.
En San Miguelito: Corazón Negro, Los Sopranos, Los Ganster y Los Dinamitas.
Pedregal: El Bloque, Los Drupis y Los Perros de San Joaquín.
Violencia de pandillas amenaza con empeorar
Piden que las autoridades pongan más atención al problema porque puede salirse de las manos.