Los deslizamientos de tierra mantienen a las autoridades alerta. Cuando llueve, los residentes de varios sectores del país corren el peligro de ver sus casas cubiertas de lodo y perderlo todo.
El año pasado, 163 personas con 29 viviendas resultaron afectadas, 16 damnificados y tres viviendas destruidas en distintos puntos de la ciudad.
Según informaciones del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), las zonas más propensas a estos deslaves son el sector de Altos de Vizcaya, Nueva Esperanza, Torrijos Carter, Santa Librada Rural (desprendimiento de rocas), en San Miguelito, Loma Coba en el distrito de Arraiján, Miraflores en Bethania, entre otras comunidades consideradas.
Lamentablemente las personas de escasos recursos son los que llevan generalmente la peor parte y ocurre, según explica Roberto Velásquez, director del SINAPROC, porque improvisan sus viviendas en terrenos abandonados, corriendo el riesgo de sufrir accidentes de magnitudes catastróficas.
Con la llegada de la temporada lluviosa, Velásquez aprovechó para hacer un llamado a la población para que esté pendiente y siga las instrucciones de seguridad de la institución.
Velásquez dijo que en caso de cualquier anormalidad, como la caída de rocas o piedras pequeñas de las colinas donde están ubicadas las viviendas, se deben tomar medidas de precaución inmediatamente, ya que son los primeros indicios de desprendimientos.
Por la inestabilidad del terreno no se debe construir en áreas cercas a cerros y laderas. Además se debe tener presente si hay agua subterránea dentro o próximo a su vivienda, señala Velásquez.
La evacuación, dice el director, es el primer paso que deben dar las personas al ver que se desprenden piedras.
Otro aspecto señalado por Velásquez, es no distraerse ante este evento. Y es que muchos, en vez de salvar sus vidas se convierten en espectadores y terminan como protagonista de la tragedia.
Además, no se debe regresar al lugar por las pertenencias hasta que no haya pasado el peligro, puesto que el terreno queda inestable después del deslizamiento.
Aunque los huracanes no forman parte de la realidad de nuestro país, nunca está de más tomar las debidas precauciones, ya que el impacto, debido a este fenómeno natural también influye de forma indirecta en el aumento de la precipitación, causando las inundaciones y con ello los deslizamientos.
En cuanto a las inundaciones, Velásquez dijo que se ha entrenado a funcionarios de más de 17 corregimientos a nivel nacional, con el objetivo de incorporar estrategias de acción para reducir el riesgo a inundaciones durante la temporada ciclónica 2006.
Pero, la ciudadanía debe tomar conciencia, ya que los fenómenos meteorológicos, aunados a la obstrucción con basura de los cauces de los ríos contribuyen a provocar accidentes.
Viviendo a orillas del peligro
Las autoridades hacen el llamado a la ciudadanía para que verifique el sitio de construcción.