AYER todas las ciudades del mundo se unieron al dolor de la pérdida del Papa Juan Pablo II.
Los católicos panameños no fueron la excepción. Desde tempranas horas de la mañana estaban rezando por su salud.
Mientras, autoridades de las iglesias decidieron mantenerlas abiertas para que aquellos que quisieran orar o colocar una vela por él lo pudieran hacer.
Otros católicos preferían estar pendientes de las últimos minutos que se transmitían por los medios de comunicación.
Las oraciones de los católicos por el Sumo Pontífice eran la nota característica.
Pasado el medio día, la tarde prometía una larga agonía para el Santo Padre, pero a las 3:00 p.m., hora en que murió Jesucristo, su alma decidió ir al encuentro con el Creador Supremo y fallece. Como una reacción en cadena, el panorama citadino empezó a cambiar. Los que en un principio no creían que iba suceder, llenaron de lágrimas sus ojos y la tristeza se notó en sus rostros.
Algunos se quedaron sin palabras. Otros señalaban que era una gran pérdida, pero que ahora está emprendiendo otra misión.
La agonía que mantenía Juan Pablo II era vivida por los católicos panameños que desde el viernes realizaron una homilía en la Catedral Metropolitana.
En la tarde de ayer el escenario fue de tristeza entre los altos prelados nacionales y feligreses que se unieron para rezar por el descanso del Papa.
Y se demostró a las 6:00 p.m., cuando las campanas de las iglesias se unieron en un solo sonido para avisar a los católicos que se iniciaría la oración por el Sumo Pontífice.
Al dolor por la pérdida del Papa se unió el Presidente Martín Torrijos, y el Alcalde Juan Carlos Navarro, quienes elogiaron la labor pastoral que realizó alrededor del mundo.
Entre esa labor destacaron cuando visitó por primera vez Panamá, situación que es recordada y pasará a la historia como el único Papa que ha besado suelo panameño.
Los testigos de la gran visita de Juan Pablo II no la olvidaran jamás y la guardarán en sus corazones como uno de sus mejores recuerdos.
En 1983 la ciudad se vistió de alegría, ahora en el 2005 de tristeza, pero no se deben olvidar sus primeras palabras "con gran ilusión había esperado el momento de besar tierra panameña".
E. Maimone. En vida se inmortalizó, pero gracias a Dios descanza en paz.
P.Almanza. Dios tomó la decisión de que descansara. Por algo lo quizo así.
Saúl Paredes. Dios hizo su voluntad, al menos el Papa descansa.
Lucy Rocha. Oramos para que Dios le brinde misericordia y fortaleza.
Vivirá en nuestros corazones
Hoy a las 10:00 a.m. la ciudad se unirá en una sóla oración en la Catedral Metropolitana.