El mandatario Ernesto Pérez Balladares, nacido un 29 de junio de 1946 con estudios superiores en la Universidad de Notre Dame y en la Escuela de Negocios de la Universidad de Pensylvania y quien alcanzó la máxima magistratura del país en 1994 con el slogan "El pueblo al poder", a partir de hoy "vuelve a ser mortal..."
Pérez Balladares, considerado la mano derecha del extinto general de División Omar Torrijos Herrera, deja la Presidencia con dolor en el alma por no haber podido perpetuar su gestión por cinco años más, en medio de una serie de escándalos públicos donde se destacan su supuesta vinculación al trasiego de orientales indocumentados hacia Estados Unidos y la aparición de un cheque a favor de su campaña presidencial, girado por el presunto narcotraficante José Castrillón Henao.
Para el también ex secretario general de Partido Revolucionario Democrático (PRD), la fuerza política más grande del país, la Presidencia le significó no sólo glorias, sino además un tormentoso camino de espinas que cada vez se hizo más intransitable y escabroso por los ataques de sus adversarios políticos.
Pérez Balladares estimó como el punto más difícil de su administración, las protestas que escenificaron obreros del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similiares (SUNTRACS) en contra de las reformas al Código de Trabajo.
Como su momento más grato, recordó Pérez la partida de las tropas de Estados Unidos del territorio panameño, en julio, con la que culminó una lucha generacional que se inició en 1903.
El "Toro", como es llamado habitualmente Pérez Balladares por sus amigos y enemigos, ama la libertad, y se siente satisfecho de abandonar la presidencia, pero contrario a lo que ocurrió con su predecesor Guillermo Endara Galimany, "no le pican los pies" por abandonar el Palacio de Las Garzas.
"Lo más difícil para un presidente es perder su libertad. El presidente de la República en la mayoría de los casos sólo puede hacer y decir las cosas que sólo puede hacer y decir, y no necesariamente las que quiere hacer y decir", sostuvo Pérez Balladares.
Dijo además que se impone una especie de disciplina para poder aceptar las partes duras del cargo.
"Ser el que lleva las penas y no las glorias, el que recibe las críticas pero no los elogios y el que está permanentemente en el ojo del escrutinio público". Así lo definió.
Dijo además que estos ataques imponen en el hombre público, una especial disciplina de comportamiento que es quizás la parte más difícil de toda esta experiencia, sobre todo a nivel familiar.
"Me gusta trabajar y me siento muy contento del trabajo que hemos podido realizar. Estoy seguro y espero que la historia sea benévola con nuestra gestión que hoy culmina", subrayó.
El hasta ayer mandatario describe la gran diferencia entre sus sentimientos y los de su sucesor, así: "Yo trabajé para ser presidente toda mi vida y a Endara le llegó por añadidura, ya que fue una especie de candidato de último momento".
Agregó que a Endara, por una jugarreta esa de la política criolla, le tocó la Presidencia de la República sin prácticamente desearla.
"Es evidente que un hombre (como Endara) que no se ha mentalizado y no está preparado para ser presidente, tenga la aprensión y el deseo de salir huyendo frente a los grandes problemas nacionales", destacó Pérez Balladares.
Asimismo dijo que abandona el Palacio de Las Garzas muy satisfecho del trabajo realizado, pero un poco cansado, porque ser presidente es un trabajo que cansa.
"Quiero irme a descansar, pero eso en ningún momento debe interpretarse como el deseo de querer tirar la toalla", comentó.
Por otro lado, indicó que el resultado del referéndum del pasado 30 de agosto y en donde el pueblo emitió un rotundo No a sus aspiraciones reeleccionistas no han marcado su vida negativamente ni lo han convertido en un hombre amargado.
Señaló que contrario a lo expresado por un minúsculo grupo de personas que lo adversan, la mayoría de leyes aplicadas como parte de su programa económico, han recibido comentarios favorables de la mayoría de los organismos nacionales e internacionales especializados en materia económica.
"La mayoría de los organismos que ven las situaciones de distribución de riquezas, de crecimiento, de bienestar social, de inversión y de mejoría en el estado de vida de los panameños, coinciden en que es mucho mejor el país ahora que hace cinco años debido a la reestructuración económica de las leyes de inversión social de mi gobierno", acotó.
Pérez Balladares dijo que a partir de la fecha se seguirá agitando en la política aunque manteniendo un perfil bajo, para permitir el desarrollo de nuevas dirigencias. Pero advierte: "Eso no significa que me voy a callar el resto de mi vida".
"Yo no voy a hacer como hizo el presidente Endara, que anda hablando tonterías toda la vida, sino más bien guardando algún grado de respeto a las autoridades constituidas y a la nueva dirigencia de mi partido, y solamente tratando de opinar en las cosas que son verdaderamente importantes", dijo.
En otro orden, Pérez Balladares, dijo que se siente insatisfecho con la labor desarrollada por algunos medios impresos de comunicación social que, amparándose en la libertad de expresión, se han dedicado a prostituir la credibilidad.
El ex presidente puso de manifiesto su sensibilidad al señalar: "Ha habido periódicos que me han adversado desde el primer día, y nosotros los hemos respetado pero a la vez los hemos señalado porque al mismo tiempo se quieren pasar como los medios más objetivos del país", indicó.
No sólo me han combatido desde los editoriales, precisó Pérez Balladares, sino también ha habido un manejo tergiversado de titulares y de noticias.
Agregó que algunos de estos escritos la gente los lee y los ve como un "chiste, ya que han perdido la credibilidad en base a mentiras reiteradas".
"Nos parece que en muchos casos (en estos medios) la credibilidad se ha prostituido y son leídos por la gente como una historieta o un gacetín en el que nadie cree", apuntó.
Afectado indirectamente por la filtración de los narcocheques donados por José Castrillón Henao y últimamente por el escándalo de las visas a ilegales, asegura que si tuviera la oportunidad, le gustaría ser presidente de Panamá nuevamente, aunque por el momento prefiere descansar y dedicarse a disfrutar de la vida.
Aunque impulsó el establecimiento de un centro multilateral antidrogas, que permitiría en cierto grado prolongar la permanencia de militares estadounidenses, Pérez Balladares alega que uno de los momentos de mayor "satisfacción" de su gobierno fue ver la salida de las tropas del Ejército Sur, lo que acabó con esa especie de "autoridad suprema" que representaban en Panamá los soldados del norte.
Reconociendo que tal vez el proyecto de reelección fracasó por su propia "personalidad" y el temor latente de los panameños a una dictadura.
El ex jefe del Ejecutivo también piensa que quienes impulsaron su reelección no dejaron de tener razón, porque el PRD perdió luego de las elecciones cuando presentó a otro candidato: Martín Torrijos.
El también ex secretario general del PRD no define claramente si buscará un nuevo mandato en el año 2009, cuando tendrá 63 años.
Sus intenciones de pueden descubrir con la frase: "El político es político hasta el día en que se muera".
Pérez Balladares se desató en consejos hacia Mireya Moscoso, pero sobre todo, le recomendó saber distinguir entre las "buenas ideas y las locuras" de los asesores.
Además, se deben de dejar de "inventar fantasma y brujas, porque en Panamá no estamos para golpes ni golpecitos de Estado. Tampoco es tiempo para inducir a la ingobernabilidad con Constituyentes", agregó.
El gobernante saliente tildó además como "demagógicas" las afirmaciones de asesores del nuevo gobierno, en cuanto a que pretenden acabar con la desnutrición, el desempleo y la pobreza en los primeros 100 días.
Crítico hasta su últimas horas de gobierno, dijo que espera que el encuentro con la realidad de esos demagogos, no sea tan duro y decepcionante.
Al mandatario saliente le hubiese gustado tener más tiempo en el gobierno para profundizar en la materia educativa, por lo que recomendó a Mireya Moscoso que con parte de las ganancias del Canal, constituya un patronato o fundación, donde los integrantes se dediquen a tiempo completo, a mejorar la calidad de la enseñanza en el país.