En una humilde residencia ubicada en la barriada El Progreso 2, en Nuevo Tocumen vive Yasmina Elizabeth Morales Macías con sus cinco hijos, cuatro de ellos producto de la relación con Esturaín Pérez. "Él era mi ex, llevamos varios años separados y después de la situación que viví con él, yo tengo una pareja actual", dijo la mujer.
Con su niño de meses de nacido en brazos, la joven mujer saca sus propias conclusiones sobre el actuar de su ex esposo. "Creo que él no ha aceptado que yo tengo una nueva pareja con la cual ya tengo un bebé".
El lunes a eso de las 4: 00 de la tarde en la parada del supermercado Xtra, ubicada en Tocumen, cuando la mujer en compañía de su hermana se dirigía a la residencia de su madre en el área de San Juan, y se le reapareció Pablo Esturaín.
"Yo vi cuando él se subió y se va al último puesto de atrás, cuando íbamos llegando a la barriada Nuevo Tocumen, él le dice al chofer con un arma, que pusiera el bus hacia un lado y entonces le dice a todos los pasajeros que se bajaran", revela.
Cuando los pasajeros se bajan del bus, el perturbado hombre mostrándole una bolsa le dice: "tú sabes lo que yo tengo aquí, una bomba y todo se va acabar ahora mismo". Era cierto, el hombre había fabricado un kilogramo de un explosivo llamado Ápex combinado con Magnafrax, un cordón detonante de cuatro pies de largo tipo 5RI, más un detonador eléctrico y un expulsor para 15 cápsulas para acabar con la vida de su ex mujer.
Todo sucedió en un bus de la ruta ruta Pacora-Las Garzas, donde además del explosivo a Esturaín se le encontró en uno de sus bolsillos un arma de fabricación casera conocida como "niple", de color negro y en el orificio del tubo mantenía una munición calibre 45, y otra sin detonar en otro de los bolsillos del pantalón.
El sujeto que ahora se encuentra detenido en la Policía Nacional, labora para una empresa ubicada en Diablo, la cual se dedica a la fabricación de explosivos, los cuales son utilizados en la explotación de canteras.
El pasado 24 de mayo pasado también fue trágico para Yasmina. Su ex esposo se presentó a su residencia y le propinó frente a sus hijos siete puñaladas.
"Yo tuve que proteger mi barriga con mi brazo, si no hubiera acabado conmigo y con mi bebé" recuerda la mujer entre llantos. Luego de protagonizar este hecho el hombre se dio a la fuga hasta el lunes que apareció para agredir a la mujer.