EL PRESIDENTE Martín Torrijos declaró zona de emergencia las áreas afectadas por las severas inundaciones que se han registrado en los corregimientos de Las Tablas, Guabito y Changuinola, en la provincia de Bocas del Toro.
"Hemos hecho una evaluación sobre la urgencia, para poder reconstruir las carreteras, que debido a las inundaciones se vieron afectadas, incomunicando a una gran cantidad de poblaciones que hasta el momento no han podido recibir la ayuda necesaria de alimento y agua para esos sectores", manifestó Torrijos.
Para el mandatario, lo prioritario es el restablecimiento de la comunicación vía terrestre y también garantizar que llegue la ayuda necesaria, como agua, pañales desechables, alimentos enlatados, medicinas, vestimentas, frazadas a los residentes de las comunidades afectadas.
El jefe del Ejecutivo considera que la situación es difícil y es normal el clamor de las personas por la agilización de la ayuda, además de la presencia del gobierno, para que le brinde lo básico y así poder volver a la normalidad.
Lamentó la pérdida de vidas humanas, ya que considera que con el cese de las aguas existen posibilidades muy altas que aumente el número de personas fallecidas, por la magnitud del desastre. Hasta el momento se tiene conocimiento de tres personas desaparecidas.
Torrijos señaló que su gobierno será solidario y responsable con el pueblo bocatoreño, se realizará lo humanamente posible para que en el menor tiempo posible llegue el apoyo a las comunidades.
Indicó que ya viene apoyo desde la provincia de Chiriquí y Panamá, sobretodo, agua potable que se requiere para las comunidades, por lo que hizo un llamado a la población panameña, a que colabore para agilizar la ayuda.
Informó que todavía existen comunidades aisladas que no han recibido ayuda, pero confía en Dios que el nivel del agua bajara y así poder llevar a estos poblados el apoyo necesario.
Hasta el momento el gobierno no ha podido cuantificar las pérdidas causadas por este fenómeno natural, responsable de más de 15 mil afectados y aproximadamente unos 500 damnificados.
Explicó el jefe del Ejecutivo que es prematuro saber a fondo la magnitud del desastre que se ha dado, de allí las evaluaciones que se llevan a cabo para hacerle frente al problema con los recursos "que tenemos y con la realidad que está viviendo el país".
Al comparar estas inundaciones con las que se dieron en el mes de noviembre último, dijo que se trataba de situaciones diferentes porque en aquella ocasión el río Sixaola no se llegó a desbordar, sino que los muros de contención cedieron y el agua llegó a las comunidades, mientras que en esta ocasión hay casas derribadas y el agua llegó hasta los techos, haciendo la situación mucho más difícil.
Zona de emergencia en Bocas del Toro
Para Torrijos, lo prioritario es restablecer la comunicación terrestre y garantizar que llegue la ayuda.