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Una denuncia contra el presidente de la República, Juan Carlos Varela, fue presentada ayer por el doctor Mauro Zúñiga Araúz ante el Ministerio Público, por el supuesto delito de violación a la intimidad, a través de escuchas telefónicas.
El exdirigente civilista y crítico de la gestión Varela ha pedido a la procuradora de la nación, Kenia Porcell, que investigue si sus conversaciones están intervenidas por el sistema de seguridad del Estado.
Dicha información se la hizo saber, la semana pasada, un miembro del Consejo de Seguridad, cuyo nombre prefiere mantener en reserva para su protección.
Según Zúñiga, la persona le advirtió que sus teléfonos están siendo intervenidos por la actual administración.
Recordó que no es la primera ocasión que su vida privada ha sido vulnerada, pero pecó de ingenuo al pensar que esa mala práctica violatoria a los derechos humanos había sido suspendida con este gobierno.
Sin embargo, ahora se entera de que continúan violando su intimidad, al mantener pinchados sus
teléfonos.
Si las investigaciones del Ministerio Público arrojan resultados que confirmasen dicha información suministrada, Zúñiga enfatizó que procederá a demandar al mandatario ante la Asamblea Nacional por violación de privacidad.
La semana pasada, el doctor denunció los pinchazos por medio de un Twitter: “Me acaban de confirmar que le fraile (JCV) tiene mi celular pinchado. Él gestionó ante la Embajada de USA que pincharan a opositores”.
Este hecho lo lleva a concluir que el jefe de Estado ha estado involucrado y justifica las actividades de pinchar las conversaciones de los opositores a los gobiernos.
Al respecto, el abogado Carlos Lee comentó que si se está dando esa situación es reprochable, además sería ilegal porque la escucha de teléfono solo se puede hacer por mandato de un funcionario judicial, si se lleva una investigación.
Se intentó conocer reacción del Gobierno, pero al cierre de la nota no se obtuvo.
Mandatario fue parte de los pinchazos
El presidente Juan Carlos Varela tiene antecedentes en la línea de escuchas telefónicas, de acuerdo a los wikileaks filtrados por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
El mandatario participó en la reunión con la exembajadora de Estados Unidos en Panamá Barbara J. Stephenson, para que se intervinieran las comunicaciones de los opositores.
Aparte, cuando fue canciller de la República, concedió asilo a María del Pilar Hurtado, que actualmente está detenida en Colombia por pinchar las comunicaciones a políticos y periodistas, entre otros.
