El Gobierno de Nicaragua denunció hoy que en la concluida cumbre sobre el cambio climático de Copenhague trataron de acallar a los países críticos.
"Nos quisieron callar en Copenhague por ser críticos, pero es imposible amordazar a la naturaleza. Los países miembros de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) unimos nuestras voces y logramos vencer el silencio que se nos quiso imponer", expresó el canciller nicaragüense, Samuel Santos.
Santos, que recién llegó a Managua tras participar en la cumbre sobre el clima, aseguró a la prensa que fue un testigo más de "lo que el capitalismo puede hacer en contra de la naturaleza".
"He podido ver la irracionalidad y el carácter autodestructivo de algunos dirigentes mundiales que quieren verse como donantes siendo en realidad contaminantes", aseguró Santos.
La cumbre sobre el cambio climático de Copenhague se cerró el sábado pasado con un acuerdo de mínimos al que se opusieron países como Venezuela, Nicaragua, Cuba y Bolivia, todos miembros de la ALBA.
Según Santos, aunque todos los grupos regionales estaban representados en la reunión, algunos países europeos y latinoamericanos se sintieron excluidos.
"Fue excluido todo el mundo, no solo nosotros, pasaron una serie de irregularidades que quebraron todos los patrones de respeto y organización de las Naciones Unidas", dijo el canciller nicaragüense sin dar más detalles.
"El Gobierno de Dinamarca hizo una lista de los presidentes que podían hablar, excluyéndonos, pero reclamamos y logramos denunciar los atropellos del capitalismo contra el medio ambiente", aseguró.
El acuerdo alcanzado en Copenhague incluye la intención de limitar a dos grados el aumento de la temperatura, reducir las emisiones de gases contaminantes y movilizar 30.000 millones de dólares entre el 2010 y el 2012 para los países más vulnerables al cambio climático.
El canciller Santos ofreció estas declaraciones al término de un acto público en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.