Nicaragua designó al sacerdote y excanciller sandinista Miguel D'Escoto, asesor para asuntos de relaciones internacionales del presidente Daniel Ortega, como su embajador alterno ante la ONU, se informó hoy oficialmente.
"Desde esa representación diplomática el padre Miguel D'Escoto continuará impulsando su propuesta de transformación del Sistema de Naciones Unidas para sumar voluntades y compromisos alrededor de una organización realmente multilateral", señaló en un comunicado Rosario Murillo, esposa de Ortega y secretaria del Consejo de Comunicación y Ciudadanía del Ejecutivo.
Según Murillo, D'Escoto representará el "derecho humano a la paz, desde las voces e intereses de todos los pueblos del mundo".
El Gobierno no explicó si ese nombramiento obedece a la negativa de la ONU de aceptar a D'Escoto como representante permanente del régimen libio de Muamar el Gadafi ante la ONU.
El excanciller sandinista y designado representante de Libia ante la ONU se halla en medio de un limbo diplomático después de que quien le nombrara haya dimitido de su puesto en el Gobierno de Trípoli y la ONU insista en que "no hay constancia oficial" de su nombramiento.
El político nicaragüense, quien es sacerdote católico y presidió la Asamblea General de la ONU hasta septiembre de 2009, fue designado por Gadafi como su representante ante el organismo internacional, según anunció el martes pasado en Managua el Gobierno de Daniel Ortega.
La misión de Libia ante la ONU carece de representante permanente desde que hace algo más de una semana abandonaran su puesto el embajador Abdel Rahman Shalgam y su segundo, Ibrahim Dabashi, que se habían declarado en rebeldía frente a Trípoli.
El pasado 27 de febrero el Gobierno de Trípoli envió una carta a Naciones Unidas informando de que Shalgham y Dabashi ya no estaban autorizados a hablar en nombre de las autoridades libias, y en la que nombraban en su lugar al diplomático y expresidente de la Asamblea General hasta septiembre de 2010, Ali Abdusalam Treki.
Este último, según diversas informaciones de prensa, habría seguido los pasos del ya exministro de Exteriores y ha abandonado su puesto en el Gobierno de Gadafi mientras realizaba un viaje a Egipto.