Nicaragua estableció hoy relaciones diplomáticas con la región separatista georgiana de Osetia del Sur, cuya independencia fue reconocida en septiembre de 2008 por el presidente nicaragüense, Daniel Ortega.
"Este documento es muy importante para ambos países. La declaración de establecimiento de relaciones diplomáticas contribuirá a la paz en todo el mundo", afirmó Eduard Kokoiti, líder separatista, citado por las agencias rusas.
La declaración de establecimiento de relaciones diplomáticas fue firmada hoy en la capital de la región caucásica, Tsjinvali, por el ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, Samuel Santos, y el jefe de la diplomacia suroseta, Murat Dzhióyev.
Santos llegó ayer a Osetia del Sur, escenario en agosto de 2008 de una cruenta guerra entre rusos y georgianos por el control de la región.
Según anunció la Cancillería de la también separatista Abjasia, Santos se desplazará el jueves a esa región georgiana del Cáucaso bañada por el mar Negro.
En la capital abjasa, Sujumi, Santos será recibido por el líder separatista, Serguéi Bagapsh, y, previsiblemente, firmará una declaración de establecimiento de relaciones diplomáticas.
El presidente de Nicaragua fue en septiembre de 2008 el segundo jefe de Estado en reconocer la independencia de Osetia del Sur y Abjasia, tras el jefe del Kremlin, Dmitri Medvédev, que lo hizo una semana antes.
Además, el líder venezolano, Hugo Chávez, también ha reconocido la independencia de esa regiones secesionistas, que han enviado delegaciones diplomáticas a América Latina para lograr que otros países sigan su ejemplo.
La reacción de Georgia no se hizo esperar y el viceprimer ministro y titular de Reintegración, Temur Yakobashvili, aseguró hoy a Efe que la declaración de establecimiento de relaciones diplomáticas con Osetia sellada por Santos "es una ficción".
"Estos documentos sólo tienen validez para Nicaragua y para las fuerzas ocupantes rusas en Osetia del Sur y Abjasia", señaló.
Yakobashvili considera que "esto es una continuación de la comedia que inició Rusia con su reconocimiento de Osetia del Sur y Abjasia, pero Moscú no encontró más aliados que los odiosos regímenes de Nicaragua y Venezuela, y la enana república de Nauru".
"Todo esto es una anomalía", dijo.
En víspera de la llegada de Santos, el viceministro de Exteriores de Georgia, Alexandr Nalbándov, aseguró a Efe que Tiflis "seguirá atentamente" la visita y "reaccionará con firmeza a nivel diplomático".
"Desde el punto de vista del derecho internacional tales visitas y la firma de documentos no tienen ninguna significación y son ilegítimas. Las consecuencias de tal actitud serán graves", dijo.
Además, el viceministro georgiano adelantó que viajaría al frente de una delegación oficial a América Latina para contrarrestar la ofensiva diplomática abjasa y suroseta.
Nalbándov visitará Ecuador y Bolivia, precisamente dos de los países, que según los separatistas, podrían reconocer próximamente su independencia.
"Estamos multiplicando los contactos en la región. Este año abriremos en Brasil la primera embajada georgiana en América Latina. Estamos buscando amigos allí", aseveró.