Nicaragua reafirmó hoy su compromiso de mantener un programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que suspendió una reunión de directorio con Managua por retrasos en dos leyes y dudas sobre el alcance de un bono salarial para trabajadores del Estado.
"Reitero el compromiso que el equipo negociador, en nombre del Gobierno de Daniel Ortega, tiene alrededor de mantener un programa con el FMI", señaló a periodistas el presidente del Banco Central de Nicaragua, Antenor Rosales.
"Mantenerse dentro de este programa ha sido una responsabilidad lógica del Gobierno", sostuvo el funcionario.
El directorio del FMI suspendió intempestivamente el martes pasado la cuarta revisión del programa suscrito con Nicaragua, prevista para hoy, que permitiría al país obtener un desembolso de 18 millones de dólares de ese organismo, de 108 millones de dólares que ha comprometido a esta nación centroamericana.
El FMI explicó en un comunicado que pospuso la cuarta revisión del acuerdo con Nicaragua "para evaluar el impacto en el programa de las medidas económicas anunciadas recientemente y otras asociadas".
El titular del banco emisor del Estado nicaragüense precisó que el FMI se refiere a una ley que permitirá a miles de productores en mora renegociar sus deudas con las instituciones financieras, y otro sobre la aprobación de una ley de tarjeta de crédito.
El FMI también quiere conocer el "impacto" sobre un aumento de 25 dólares a los salarios de unos 100.000 trabajadores del Estado, con fondos de la cooperación de Venezuela, anunciado por Ortega en la víspera del Día Internacional de los Trabajadores, agregó.
"Hace falta una serie de elementos de naturaleza técnica que esclarecer entre el FMI y el Gobierno de Nicaragua, por lo que el equipo del FMI consideró conveniente no llevar a directorio el tema de Nicaragua hasta que se discutan esos temas y se pueda estar claros que impacto tienen en la economía nacional", explicó Rosales.
Ortega anunció el viernes pasado, durante un mitin con seguidores suyos en una plaza de Managua, para conmemorar el 1 de Mayo, un bono salarial que beneficiará a partir de este mes a policías, soldados, maestros, trabajadores de la salud, técnicos, administradores y otros empleados estatales.
Ese bono salarial ha sido cuestionado por la oposición y el empresariado local porque será manejado fuera del presupuesto, lo cual, advierten, puede provocar un efecto inflacionario, lo que el Gobierno niega.
Rosales ratificó que ese bono salarial "no pertenece ni mucho menos a las arcas del Estado" y, por tanto, reiterarán al FMI que los fondos de la cooperación venezolana "no forman parte del registro de la deuda interna nicaragüense".