La obra del arquitecto brasileño Óscar Niemeyer se expondrán desde mañana en Caracas, en el Museo de Arte Contemporáneo, que él mismo diseñó, para mostrar que "Latinoamérica necesita de la construcción de una iconografía común", anunciaron portavoces de la organización del evento.
"Un país no se construye solo con fábricas, sino con la manera que somos, y en Latinoamérica necesitamos de la construcción de una iconografía común", explicó el comisario de la exposición, Marcus Lontra, en una rueda de prensa en Caracas.
La muestra está constituida por croquis, maquetas y fotografías tomadas por su nieto Kadu Niemeyer, quien presentó el evento ante la prensa en una conferencia en la que el arquitecto se comunicó vía telefónica y aseguró que "lo más importante no es la arquitectura, sino la vida".
Nacido en Río de Janeiro en 1907, Niemeyer, que sigue en activo, es uno de los más influyentes arquitectos del siglo pasado y uno de los primeros arquitectos en explorar los recursos del hormigón armado.
Entre sus numerosos trabajos, proyectó la mayoría de los edificios institucionales y los palacios de la capital brasileña, Brasilia o el Sambódromo de Río de Janeiro, así como el Museo de Arte Moderno de Caracas.
Las setenta obras de la exposición muestran "un concepto que para nosotros es superior a la cuestión estética o artística", reveló Lontra, y consideró que Niemeyer "más que un arquitecto, es un intelectual, un ideal de cómo nosotros nos tenemos que relacionar con el mundo".
"Niemeyer absorbió el modernismo pero no en su versión cruel, de que una casa es una casa para toda la gente igual, porque cada uno de nosotros tiene sus especificaciones", dijo.
En este sentido, explicó la voluntad del artista de hacer un país "del futuro, conectado con el mundo, pero sin perder las especificaciones, las cuestiones características" y destacó que esta "es una estrategia de relaciones que es un ejemplo para toda América Latina".
Según el concepto de urbanismo del brasileño, "la belleza es fundamental en la conciencia de ciudadanía, ya que si una ciudad es fea la gente pasa y no la mira, si no la mira no la siente, si no la siente no le pertenece", alegó el comisario de la exposición, que desde Caracas viajará por otras capitales del continente.
Niemeyer recibió en 1989 el Premio Príncipe de Asturias así como el Premio de la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) en su primera edición celebrada el pasado año, conjuntamente con el recientemente fallecido escritor uruguayo Mario Benedetti.