Rodrigo García Pinochet, nieto del fallecido dictador chileno Augusto Pinochet, no consiguió los votos suficientes para lograr un escaño en la Cámara de Diputados, en las elecciones parlamentarias celebradas este domingo.
"Habrá un Pinochet en el Parlamento", afirmó optimista el nieto del dictador (1973-1990) tras depositar ayer su voto, acompañado por adherentes que portaban fotografías de su abuelo.
Sin embargo, Rodrigo García Pinochet, que se presentó como candidato independiente, obtuvo sólo el 9,81% por ciento de los sufragios en las primeras elecciones legislativas que se celebran tras las muerte de su abuelo, fallecido en diciembre de 2006.
García Pinochet optaba a un puesto en el Congreso por el distrito santiaguino integrado por los municipios de Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea, el más rico del país y el único donde la derecha obtuvo los dos diputados en disputa.
El nieto de Pinochet, que utilizó la imagen de su abuelo en su propaganda electoral compitió como independiente porque los partidos de la derecha, que dieron sustento político a la dictadura de Pinochet, se negaron a integrarlo en sus propias listas.
García Pinochet también acompañó ayer a votar a su madre, Lucía Pinochet, que en 2008 fue elegida concejal del municipio de Vitacura y a su abuela, Lucía Hiriart, que el pasado jueves, cuando se cumplió el tercer aniversario de la muerte de su marido, celebró su 85 cumpleaños.
Además, en septiembre de 1986, cuando tenía nueve años, Rodrigo García Pinochet viajaba junto a su abuelo cuando el gobernante de facto fue blanco de un atentado en el que murieron cinco de sus escoltas y otros doce resultaron heridos, aunque ambos resultaron ilesos.