Una corte de apelaciones de Texas, que en pocas ocasiones falla a favor de una apelación, decidió que la niñera peruana Ada Cuadros, condenada en 2006 a cadena perpetua, tenga derecho a un nuevo juicio.
Cuadros, de 27 años, fue sentenciada y condenada por un jurado del condado de Collin (Texas) por la muerte de Kyle Lazarchik de 14 meses, ocurrida el 12 de octubre de 2005.
Pero la Quinta Sala de Apelaciones de Texas dejó sin efecto la condena y anuló por consiguiente el proceso judicial al citar irregularidades, especialmente cuando el juez Keery Fitzgerald desestimó el testimonio del experto David Gardner.
"La declaración de Gardner era esencial para determinar la culpabilidad de la acusada. Gardner señaló que en la puerta del mueble no habían evidencias de que algo o alguien lo hubiese golpeado y más bien era el resultado del uso que se le había dado", lee el comunicado de la sentencia de la Quinta Sala de Apelaciones de Texas dada a conocer el viernes.
Gardner era gerente de producción de la empresa que fabricó los muebles de cocina de la casa del menor fallecido y cuya puerta, según la fiscalía, fue usada para golpear y matar al niño.
De acuerdo con Pamela Lakatos, abogada defensora encargada del proceso de apelación, la decisión del sistema judicial en anular un proceso en una condena a cadena perpetua tiene un significativo legal muy grande y marca un precedente.
"Ahora la defensa de Cuadros tendrá un juicio justo y con más tiempo para armar un cuadro legal que pueda determinar su inocencia", aseguró Lakatos en entrevista con Efe.
Según Bob Peterson, miembro de la organización llamada Misión de Amparo y Protección Legal para los Peruanos en el Exterior, que busca asesorar a peruanos en el exterior en casos legales extremos, un juicio de esta envergadura podría costar hasta 100.000 dólares.
"La idea es recaudar más fondos y tratar de conseguir un excelente equipo de abogados que puedan demostrar que Ada (Cuadros) merece un juicio justo y equitativo", comentó Peterson.
Dos días antes de la muerte del niño, la fiscalía del Condado Collin acusó a Cuadros de lesionar de gravedad al menor luego de que los médicos de un nosocomio infantil le diagnosticarán muerte cerebral.
Cuadros permaneció recluida en el penal de máxima seguridad del condado Collin (Texas) con una fianza que ascendía a 750.000 dólares.