Por segundo día consecutivo, el Gobierno y los dirigentes de la sureña región de Aysén, concluyeron hoy la reunión de negociaciones sin acuerdo para encontrar una solución a las demandas de sus vecinos que reclaman por el aislamiento de esa zona austral.
El ministro de Energía, Rodrigo Álvarez, se retiró pasada las 19.00 horas locales (22.00 GMT) desde la Casa de la Cultura de Aysén en medio de incidentes protagonizados por habitantes del lugar, que incluso llegaron a golpear el vehículo en que se desplazaba.
El ministro aseguró que no se llegó a acuerdo en la jornada de este viernes debido a las diferencias que existen en torno a los recursos disponibles para los subsidios a los combustibles.
"Se trata de medidas que no se han replicado en ninguna otra región del país", aseveró Álvarez refiriéndose al tema de la gasolina, uno de los más sensibles que reclaman los dirigentes.
El ministro subrayó que se ofreció en la mesa de negociaciones un subsidio especial para el transporte del combustible de 70 % y se planteó, asimismo, un 50 % de subsidio de transporte marítimo de combustible entre las localidades sureñas de Puerto Montt y Puerto Chacabuco.
Explicó que con esta propuesta, les aseguró a los dirigentes que el efecto para los usuarios sería una rebaja de entre el 3 % y el 25 % en el costo real de los combustibles.
No obstante, el planteamiento de la autoridad gubernamental no satisfizo las demandas interpuestas por el movimiento social, por lo que las negociaciones se suspendieron hasta el próximo lunes.
Ese día se espera la llegada de un equipo del ministerio de Hacienda para continuar el trabajo en esta materia.
El ministro Álvarez también anunció que el Gobierno ofreció entregar un subsidio al consumo de leña, combustible clave en la región, para 18 mil familias de la región a quienes se financiará un metro de leña por cuatro meses.
"Esto es un esfuerzo adicional que hacemos como Estado que no tiene ninguna región. Además, entregamos 75 medidas que buscan solución para los problemas en Aysén. Hemos dejado adelantado un documento en varias materias que esperamos sea analizado por los dirigentes", enfatizó.
Aparte del combustible, otras grandes dificultades a solucionar en esa zona, situada 1.670 kilómetros al sur de Santiago, donde viven más de 100 mil personas, tienen que ver con la salud, la educación, la falta de universidades, los bajos sueldos y el precio de la mayoría de los alimentos que valen el doble que en otros lugares.
Este jueves, después de más de nueve horas de debate entre las autoridades y los dirigentes de la zona, tampoco se llegó a acuerdo y los habitantes de la zona amenazaron con volver a bloquear las rutas si no se aceptan los 11 puntos que demandaron al Gobierno.
En la zona trascendió que el ministro Álvarez regresaría este sábado a la capital chilena para sostener una reunión con el presidente Sebastián Piñera y otros ministros.