La Justicia chilena dictó hoy dos condenas definitivas por los crímenes cometidos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) contra un estudiante socialista y un policía del régimen.
Además, en otro fallo de primera instancia absolvió a cuatro ex policías procesados por el homicidio de dos militantes de izquierda.
En el primer caso, la Corte Suprema ratificó el fallo de primera instancia y condenó a tres integrantes de la cúpula de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) a cinco años y un día de prisión por el secuestro calificado (desaparición) del estudiante y militante socialista Sebastián Montecinos Alfaro.
Montecinos, de 28 años, fue detenido en agosto de 1974 por agentes de la DINA en su casa, frente a su esposa y a su hijo de dos años, y trasladado después hasta el centro de torturas conocido como "Londres 38", en pleno centro de Santiago.
Los tres condenados son el antiguo jefe de la DINA, Manuel Contreras, el ex coronel Marcelo Morén Brito y el ex brigadier Miguel Krasnoff, todos ellos en prisión por otros casos de violaciones a los derechos humanos.
En otro caso, el máximo tribunal emitió condena definitiva sobre el homicidio de Miguel Becerra, ocurrido en julio de 1974 en los terrenos de la ex Colonia Dignidad, un predio fortificado en el sur de Chile que fue utilizado como centro de detención y torturas.
Becerra era agente de la DINA y fue asesinado por manifestarse disconforme con las torturas y malos tratos que se aplicaban en ese enclave alemán.
La Corte Suprema confirmó el fallo de primera instancia al condenar a Kurt Schnellenkamp Nelaismischkies y a Rudolf Cöllen Franzkowsky a 541 días de prisión remitido como encubridores del homicidio, lo que significa que no tendrán que ir a la cárcel.
Sin embargo, en el aspecto civil se rechazó la demanda interpuesta contra los dos condenados.
En este caso había sido también condenado a siete años de prisión Paul Schaefer, jerarca de la Colonia Dignidad, que falleció el pasado abril a los 87 años mientras cumplía varias penas por torturas, violaciones y abusos sexuales contra niños residentes en ese enclave.
Por otra parte, el juez de la Corte de Apelaciones de Rancagua Raúl Mera Muñoz, en una sentencia de primera instancia, decidió absolver a cuatro ex oficiales de Carabineros (policía militarizada) que estaban procesados por el homicidio de dos militantes de izquierda.
Raúl Pellegrín y Cecilia Magni, líderes del grupo armado Frente Patriótico Manuel Rodríguez, fueron detenidos por Carabineros cuando huían por las montañas tras protagonizar un ataque en un poblado cercano a Rancagua en el que murió un policía.
Sus cuerpos fueron encontrados en octubre de 1988 en el río Tinguiririca, en la región de O'Higgins, al sur de Santiago.
Según la autopsia, los dos cadáveres presentaban lesiones contusas y huellas de aplicación de electricidad.
En su fallo, el juez Mera determinó que no existen elementos de convicción, más allá de toda duda razonable, que permitan determinar que los oficiales retirados hayan participado en el homicidio de las víctimas.
Los absueltos son Julio Verne Acosta Chávez, Mauricio Bezmalinovic Hidalgo, Juan Ernesto Rivera Iratchet y Walher Soto Medina.