El Ejército birmano y los rebeldes de la guerrilla étnica Kachin continúan librando combates en el norte de Birmania después de que el presidente del país, Thein Sein, ordenara a sus tropas el cese de las acciones militares, informó hoy la radio birmana en el exilio.
Según la Asociación de Mujeres en la región se producen intensos combates "todos los días" a pesar de que el pasado lunes el jefe de Estado birmano declaró un alto el fuego tras un año de esporádicos enfrentamientos.
"Se escuchan explosiones en diferentes lugares desde hace varios días y después se pueden ver a varios aviones del ejército regresar", indico Mai Ja, a la radio "Voz Democrática de Birmania".
El pasado lunes, Thein Sein ordenó a las fuerzas armadas poner fin a la actividad militar contra la guerrilla denominada Ejército por la Independencia de Kachin (KIA) con el propósito de intentar solucionar el conflicto por la vía política.
Desde que el pasado marzo la junta militar cedió el poder a un Gobierno civil, formado en su mayoría por ex generales, el país asiático vive un proceso de apertura que pasa por el restablecimiento del diálogo con la oposición y las negociaciones de paz con las etnias minoritarias.
Los kachin, una de entre la casi veintena de etnias birmanas, establecieron un acuerdo de paz en 1994 tras años luchando por la autonomía de la región en la que habitan, pero este se rompió el pasado año a raíz de que la guerrilla se negara a integrarse en una fuerza paramilitar de fronteras al mando del Ejército birmano.
A finales de noviembre, una delegación del Gobierno birmano y varios representantes de la Organización para la Independencia del Estado Kachin (KIO), brazo político del KIA, se reunieron en la provincia china de Yunna, fronteriza con Birmania, para negociar un alto el fuego, que quedó estancado.
La organización kachin tiene entre 7.500 y 8.000 combatientes y controla áreas del extremo norte del país.