El presidente electo de EE.UU., Barack Obama, defendió hoy su decisión de invitar al pastor de ideología conservadora Rick Warren a pronunciar una oración durante su ceremonia de investidura el 20 de enero.
La decisión, anunciada el miércoles, ha desatado el malestar entre los demócratas más progresistas y entre las organizaciones pro derechos de los homosexuales, que critican las posiciones de Warren en contra de las uniones "gay" y que esperaban que Obama les tendiera más puentes.
En una rueda de prensa hoy en Chicago para presentar varios cargos de su equipo económico, Obama afirmó que él es un "firme defensor de los derechos de los homosexuales" y piensa seguirlo siendo tras su llegada a la presidencia.
Sin embargo, matizó que también considera importante "que los estadounidenses se aúnen, aunque mantengamos diferentes opiniones en torno a cuestiones sociales".
A lo largo de su campaña electoral, afirmó, ha defendido la necesidad de un diálogo entre los ciudadanos, en el que es posible mantener puntos de vista diferentes, pero también centrarse en las cosas que tienen en común, y la selección de Warren representa un ejemplo de ello.
Recordó también que el pastor, que dirige la "megaiglesia" de Saddleback en las afueras de Los Ángeles, lo invitó a dar un discurso hace dos años ante su congregación a sabiendas de que mantienen puntos de vista muy distintos en el terreno social.
Warren, que entrevistó durante la campaña electoral tanto a Obama como a su rival republicano, John McCain, estará acompañado en las oraciones por el reverendo Joseph Jones, un destacado integrante del movimiento en favor de los derechos civiles y fundador de la Conferencia de Liderazgo Cristiano Sureño junto a Martin Luther King.
Según Obama, durante los cuatro días de festejos para celebrar la investidura, estarán presentes "una amplia gama de opiniones", y "así es como debería ser".
El presidente electo ha respondido así a las protestas generadas entre el ala más izquierdista, ya decepcionada por algunos de los nombramientos de Obama para su equipo de Gobierno, a los que considera demasiado moderados.
El grupo "People for the American Way" considera que la presencia de Warren en la investidura "da aún más relevancia a alguien que en las últimas semanas ha promovido de manera activa la discriminación y ha denigrado las vidas y las relaciones de millones de estadounidenses".
"Rick Warren ya recibe mucha atención gracias a sus libres y sus apariciones ante la prensa. No necesita ni merece que se le ofrezca esta posición de honor", según la organización.
En la ceremonia de investidura, que se celebrará en las escalinatas del Capitolio, la cantante de "soul" Aretha Franklin y la pianista venezolana Gabriela Montero serán algunas de las estrellas que actuarán.
Junto a ellas intervendrán otros músicos de renombre mundial como el violinista israelí Itzhak Perlman o el violoncelista Yo-Yo Ma.
Perlman y Ma, junto a Montero y el clarinetista Anthony Gill, interpretarán música del compositor John Williams, autor de bandas sonoras de películas tan conocidas como "La Guerra de las Galaxias" o "Tiburón".
Tras la interpretación de los músicos, Obama jurará el cargo ante el presidente del Tribunal Supremo de EE.UU., John Roberts.
El presidente electo ya ha adelantado que jurará con su nombre completo, Barack Husein Obama, como hicieron sus predecesores inmediatos, George W. Bush, Bill Clinton y George Bush.
Se espera que más de un millón de personas se desplace a Washington para ver la ceremonia, para la que se aplicarán medidas de seguridad excepcionales.
Aunque la seguridad del evento corresponde al Servicio Secreto, también quedarán desplegados cerca de 4.000 agentes de Policía local y otros tantos de policías de otros estados, así como cerca de 7.500 soldados y unos 4.000 integrantes de la Guardia Nacional.