El presidente de EE.UU., Barack Obama, se mostró hoy receptivo a una propuesta legislativa que, salvo algunas excepciones, obligaría a todos los estadounidenses a obtener seguro médico y a todas las empresas a ofrecer ese beneficio.
En una carta enviada a los líderes de sendos comités del Senado que promueven un proyecto de ley para la reforma de salud, Obama dijo que apoyaría la exigencia sobre un plan de seguro médico obligatorio, siempre y cuando se hagan excepciones para los pobres y los pequeños negocios.
"Si vamos a hacer que la gente se haga responsable de obtener su propio seguro de salud, tenemos que hacer el cuidado de salud más asequible", dijo Obama en la carta hecha pública hoy y enviada a los senadores Edward Kennedy y Max Baucus, de los comités de Salud y Finanzas, respectivamente.
Obama matizó que si se obliga a la gente a obtener seguro médico, la legislación que salga del Congreso debe contener excepciones "para los estadounidenses que no pueden costeárselo".
En ese sentido, el mandatario estadounidense consideró que los pequeños negocios, motor de la economía nacional, "afrontan retos especiales" para dar ese beneficio a sus empleados "y deben quedar exentos" del requisito.
La reforma de salud fue una promesa electoral de Obama el año pasado y figura entre sus principales prioridades legislativas este año.
Al reunirse con senadores demócratas el martes, Obama insistió en la urgencia de aprobar la reforma de salud antes de octubre próximo.
Se calcula que unos 46 millones de estadounidenses carecen de seguro médico en el país y, sin una reforma, el número podría ascender a 72 millones para 2040, según un estudio difundido el martes por la Casa Blanca.
La carta constituye la primera vez que Obama, ya como presidente, deja abierta la posibilidad de exigir un plan de salud para toda la población.
Algunas compañías aseguradoras también apoyan la propuesta porque consideran que al exigir cobertura médica para todos, mejorará el cuidado preventivo y se reducirán los costos médicos a largo plazo.
Tal como lo indicara el martes al reunirse con los senadores demócratas, Obama reiteró que la reforma de salud en 2009 "no es un lujo" y se hace más urgente en momentos en que el alto costo de salud está perjudicando a las familias, negocios y la economía en general.
En la carta, sin embargo, Obama no se pronuncia sobre una propuesta de Baucus para gravar los beneficios de salud que otorguen los empleadores, que ha suscitado el rechazo de sindicatos y de líderes del sector empresarial.
Obama sí reafirmó su apoyo a mantener la opción de un plan de seguro médico costeado por el sector público, que pueda competir con los ofrecidos por la empresa privada y dé más opciones a los consumidores.
Según analistas, la disposición de Obama a negociar sobre los parámetros de cómo aplicar y financiar una reforma que reduzca los costos médicos y provea cobertura universal mejora la posibilidades de modernizar el sistema de salud.