En medio de vítores, el presidente electo de los Estados Unidos de América, Barack Obama, compareció poco después de las 11:30 am de este histórico martes 20 de enero, ante cerca de 2 millones de personas congregadas en la Explanada de Washington, frente al Capitolio.
Correspondió a la Senadora por California, Dianne Feinstein, dar la bienvenida a los asistentes. Feinstein recordó a los héroes de la nación, alabando a los líderes escogidos democráticamente y atacando a aquellos que anteponen las balas por encima del voto popular.
La Senadora Feinstein invitó al pastor de la Iglesia Saddleback de California, Reverendo Rick Warren, para que realizara la invocación religiosa.
Warren también alabó la transferencia pacífica del poder y destacó la primera toma de posesión de un presidente de color en la historia de los Estados Unidos.
"Hemos visto el día donde el Dr. King y otros que lo acompañaron están celebrando en el cielo", recordó emocionado, añadiendo que Dios le ha dado la sabiduría a Obama para guiarles.
"Bendícelo a él y a todo su equipo para realizar su labor. Recordemos que somos estadounidenses, unidos no por la raza sino por el compromiso de libertad", puntualizó.
La artista de color Aretha Franklin fue la responsable de poner las primeras notas musicales en la ceremonia de investidura presidencial. Posteriormente se escucharía un breve concierto con música del afamado compositor norteamericano John Williams.
Recayó en John Paul Stevens, Juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos, tomar el juramento al vicepresidente electo, Joe Biden.
Poco después fue el Presidente de la Corte Suprema, John Glover Roberts, Jr. quien administró el juramento presidencial al cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos, Barack Hussein Obama, quien prestó juramento sobre la misma biblia utilizada por Abraham Lincoln en 1861.
Barack Hussein Obama Jr. nació en Honolulu el 4 de agosto de 1961, y hasta su elección como el presidente número 44 de los Estados Unidos ocupó el cargo de Senador por el estado de Illinois. Además, fue el quinto legislador afroamericano en el Senado de los Estados Unidos, tercero desde la era de la reconstrucción.