El presidente de EE.UU., Barack Obama, pidió hoy en Boston la ayuda de los votantes en Massachusetts para que la demócrata Martha Coakley gane el próximo martes el escaño que dejó vacante el fallecido senador Edward Kennedy.
A dos días de los comicios especiales, Obama participó en un mitin político para respaldar la candidatura de Coakley, en el que afirmó que los votantes del estado tendrán que escoger entre las políticas progresistas o las políticas del pasado.
Al adoptar la retórica electoral que lo catapultó a la Casa Blanca, Obama dijo que los votantes de Massachusetts tienen la "responsabilidad especial" de votar por la persona que asuma adecuadamente el escaño que Kennedy ocupó durante casi 47 años.
"Les vengo a decir que la persona para ese cargo es su fiscal general, Martha Coakley", afirmó el mandatario en un acto en la Universidad Northeastern.
Coakley, la fiscal general de Massachusetts, disputará el escaño en las elecciones especiales del próximo martes frente al republicano Scott Brown, que lidera levemente en las encuestas y ha prometido que, si gana, frenará los esfuerzos para una reforma de salud en el país.
Por ello, Obama ha decidido involucrarse personalmente en la contienda electoral de Massachusetts, porque la reforma de salud constituye una de sus máximas prioridades legislativas.
En el Senado, los demócratas necesitan 60 votos, de un total de 40, para frenar cualquier medida obstruccionista de la oposición para descarrilar el debate final sobre la reforma de salud.
Si gana Brown, los republicanos tendrían los 41 votos que les permitirían bloquear la aprobación final de la iniciativa.
En ese caso, los demócratas tendrían contadas con una mano las opciones para lograr la aprobación final de la reforma de salud, incluso hacerlo antes de que juramente al cargo Brown.
Consciente de la situación, Obama destacó la experiencia y trayectoria de Coakley, y señaló que "muchos de los principales asuntos de nuestro día, muchas de estas medidas dependerán de un solo voto en el Senado de EE.UU.".
Los republicanos, en su mayoría, votaron en contra de la reforma de salud al tacharla como una costosa injerencia del Gobierno que no ampliará la cobertura médica universal y abultará el déficit.
La reforma de salud fue aprobada de forma preliminar en ambas cámaras del Congreso de EE.UU., pero ahora tiene que ser homologada y votada en su versión definitiva.
Varios "pesos pesados" del Partido Demócrata se han volcado a la tarea de conseguir la victoria electoral de Coakley, incluyendo el ex presidente Bill Clinton, la viuda de Kennedy, Vicki, y el senador John Kerry.
Kennedy, quien falleció en agosto pasado tras perder una batalla contra un cáncer cerebral, representó al estado de Massachusetts durante casi 47 años.
Como icono del ala más liberal del Partido Demócrata, luchó durante toda su carrera política a favor de una reforma de salud.
Brown, un senador estatal, ha querido sacar ventajas de un creciente descontento popular entre los republicanos y algunos independientes por las políticas del Gobierno de Obama respecto a la reforma de salud y el gasto fiscal.
De hecho, el grupo "Gun Owners of America", que reúne a más de 300.000 defensores de la tenencia de las armas, ha dicho que está listo para entablar una demanda para que, en caso de que gane Brown, este pueda ser juramentado de forma inmediata en el Senado de EE.UU.
Esa amenaza de litigio obedece a informes de que, frente a una derrota electoral de Coakley, los demócratas sopesan demorar la posesión de Brown.