Holbrooke, artífice de Dayton, será el arma de Obama en Afganistán y Pakistán
Richard Holbrooke, ex embajador de EE.UU. en la ONU y artífice de los acuerdos de Dayton que pusieron fin a la guerra en Bosnia, será el arma y brazo del presidente Barack Obama para ejecutar la estrategia de EE.UU. en Afganistán y Pakistán.
Holbrooke, nacido en 1941, ha estado en los últimos años en un discreto segundo plano y ahora vuelve a la primera fila de la política con una misión "muy difícil" como él mismo la describió: la de ganar una guerra y llevar la paz y la estabilidad a esa región.
Diplomático de carrera desde 1962, Holbrooke es un hombre de confianza de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y del ex presidente Bill Clinton, ya que fue asesor de la titular de la diplomacia estadounidense durante su campaña.
Richard Holbrooke también goza de la confianza de Obama, a quien asesoró en el periodo de transición y quien no dudó en calificarle como "uno de los diplomáticos con más talento de su generación", que ha hecho frente a las negociaciones más difíciles y que, como "artífice" de los acuerdos de Dayton (Ohio, EE.UU.), forjó en 1995 la paz en Bosnia (1992-1995).
Holbrooke, quien fue también ex secretario de Estado adjunto para Asia y el Pacífico en la Administración de "Jimmy" Carter (1977-1981), coordinará los esfuerzos gubernamentales, sobre todo los de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), del Departamento de Defensa y del Consejo Nacional de Seguridad.
Clinton explicó que afrontar la situación en Afganistán significa poner en práctica una estrategia integral que involucre a Afganistán y a Pakistán como un todo, pero que también implique a la OTAN y a otros "amigos claves y aliados".
El nuevo enviado especial es consciente de lo que le espera, porque, dijo, "nadie puede decir que la guerra ha ido bien".
"Son dos países muy distintos, con una historia extremadamente diferente, y aún así están entremezclados por su composición étnica, geografía y el drama político actual", señaló.
Pese a la advertencia de Obama de que la situación en Afganistán es "peligrosa y el progreso requerirá tiempo", Holbrooke tiene todas las papeletas para lograr resultados en su nuevo cargo, teniendo en cuenta la experiencia que ha acumulado a lo largo de su carrera diplomática.
Durante el Gobierno de Ronald Reagan y George H. Bush, Holbrooke fue directivo en Lehman Brothers, así como vicepresidente de Credit Suisse First Boston, hasta que en 1993 Bill Clinton lo nombró embajador en Alemania.
Allí permaneció menos de un año, ya que, en junio de 1994, el ex presidente le encomendó la tarea de subsecretario de Estado adjunto para asuntos europeos y canadienses.
A partir de agosto de 1995 pasó a encabezar la delegación norteamericana en las negociaciones para la paz en los Balcanes.
Fue el artífice que consiguió que los presidentes de Croacia, Bosnia y Serbia pusieran fin a más de 41 meses de conflicto con la firma de los acuerdos de Dayton.
Por su labor de mediador en este conflicto fue galardonado con el Premio Libertad, que anualmente concede la organización no gubernamental Rescue Committee, radicada en Nueva York.
También fue nominado siete veces para el Premio Nobel de la Paz.
Holbrooke, autor de "To End a War", pertenece además al Consejo de Asuntos Exteriores de EE.UU.
En 1996 abandonó su cargo como mediador en Bosnia y regresó a Washington para dedicarse a la actividad privada, si bien volvió a intervenir en varias ocasiones cada vez que el cumplimiento de los acuerdos de paz atravesaba una crisis.
En noviembre de 1997 el presidente Bill Clinton volvió a requerir sus servicios como consecuencia del conflicto entre chipriotas y griegos.
Al año siguiente, Holbrooke fue nuevamente reclamado para apaciguar la contienda étnico territorial en la región serbia de Kosovo.
En agosto de 1999 fue nombrado embajador en la ONU, cargo que desempeñó hasta enero de 2001.
Al inicio de su carrera participó en las conversaciones de paz de París sobre Vietnam (1968-1969).
Holbrooke, nacido en 1941, ha estado en los últimos años en un discreto segundo plano y ahora vuelve a la primera fila de la política con una misión "muy difícil" como él mismo la describió: la de ganar una guerra y llevar la paz y la estabilidad a esa región.
Diplomático de carrera desde 1962, Holbrooke es un hombre de confianza de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y del ex presidente Bill Clinton, ya que fue asesor de la titular de la diplomacia estadounidense durante su campaña.
Richard Holbrooke también goza de la confianza de Obama, a quien asesoró en el periodo de transición y quien no dudó en calificarle como "uno de los diplomáticos con más talento de su generación", que ha hecho frente a las negociaciones más difíciles y que, como "artífice" de los acuerdos de Dayton (Ohio, EE.UU.), forjó en 1995 la paz en Bosnia (1992-1995).
Holbrooke, quien fue también ex secretario de Estado adjunto para Asia y el Pacífico en la Administración de "Jimmy" Carter (1977-1981), coordinará los esfuerzos gubernamentales, sobre todo los de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), del Departamento de Defensa y del Consejo Nacional de Seguridad.
Clinton explicó que afrontar la situación en Afganistán significa poner en práctica una estrategia integral que involucre a Afganistán y a Pakistán como un todo, pero que también implique a la OTAN y a otros "amigos claves y aliados".
El nuevo enviado especial es consciente de lo que le espera, porque, dijo, "nadie puede decir que la guerra ha ido bien".
"Son dos países muy distintos, con una historia extremadamente diferente, y aún así están entremezclados por su composición étnica, geografía y el drama político actual", señaló.
Pese a la advertencia de Obama de que la situación en Afganistán es "peligrosa y el progreso requerirá tiempo", Holbrooke tiene todas las papeletas para lograr resultados en su nuevo cargo, teniendo en cuenta la experiencia que ha acumulado a lo largo de su carrera diplomática.
Durante el Gobierno de Ronald Reagan y George H. Bush, Holbrooke fue directivo en Lehman Brothers, así como vicepresidente de Credit Suisse First Boston, hasta que en 1993 Bill Clinton lo nombró embajador en Alemania.
Allí permaneció menos de un año, ya que, en junio de 1994, el ex presidente le encomendó la tarea de subsecretario de Estado adjunto para asuntos europeos y canadienses.
A partir de agosto de 1995 pasó a encabezar la delegación norteamericana en las negociaciones para la paz en los Balcanes.
Fue el artífice que consiguió que los presidentes de Croacia, Bosnia y Serbia pusieran fin a más de 41 meses de conflicto con la firma de los acuerdos de Dayton.
Por su labor de mediador en este conflicto fue galardonado con el Premio Libertad, que anualmente concede la organización no gubernamental Rescue Committee, radicada en Nueva York.
También fue nominado siete veces para el Premio Nobel de la Paz.
Holbrooke, autor de "To End a War", pertenece además al Consejo de Asuntos Exteriores de EE.UU.
En 1996 abandonó su cargo como mediador en Bosnia y regresó a Washington para dedicarse a la actividad privada, si bien volvió a intervenir en varias ocasiones cada vez que el cumplimiento de los acuerdos de paz atravesaba una crisis.
En noviembre de 1997 el presidente Bill Clinton volvió a requerir sus servicios como consecuencia del conflicto entre chipriotas y griegos.
Al año siguiente, Holbrooke fue nuevamente reclamado para apaciguar la contienda étnico territorial en la región serbia de Kosovo.
En agosto de 1999 fue nombrado embajador en la ONU, cargo que desempeñó hasta enero de 2001.
Al inicio de su carrera participó en las conversaciones de paz de París sobre Vietnam (1968-1969).