El presidente de EE.UU., Barack Obama, busca que el futuro proyecto de ley sobre Energía incluya una tasa sobre las emisiones de carbono.
Así lo aseguraron hoy los senadores John Kerry y Joe Lieberman tras una reunión entre Obama y representantes del Congreso para tratar sobre esa futura ley, que el presidente de EE.UU. quiere convertir en una de sus próximas prioridades legislativas.
En declaraciones a la prensa tras la reunión, Lieberman y Kerry indicaron que el presidente les insistió en que cualquier proyecto de ley debe incluir un recorte y un precio para las emisiones de gases contaminantes.
La oposición republicana rechaza la tasa, que considera un impuesto sobre la energía que tendrá efectos adversos sobre el crecimiento económico en momentos de crisis.
Pese a ello, los dos senadores, autores de un proyecto de ley de reforma energética, aseguraron que ven la posibilidad de un acuerdo con los republicanos que permitiría sacar adelante la medida.
En ese sentido, Kerry aseguró que está dispuesto a "recortar" en cierta medida el alcance de la ley para garantizar un acuerdo entre los dos partidos.
Pero los representantes republicanos en la reunión insistieron en que sólo aceptarán una ley que no incluya un "impuesto contra la energía".
La Casa Blanca quiere dar un nuevo impulso ante la medida tras el vertido de petróleo en el Golfo de México y fomentar fuentes alternativas de energía.
Entre otras cosas, el proyecto de ley de Energía regularía las perforaciones en aguas profundas, como la que ha dado lugar al derrame tras la explosión de la plataforma Deepwater Horizon, gestionada por la petrolera BP, el pasado 20 de abril.
Según el senador republicano Judd Gregg, la meta de una ley de reforma energética debe ser "dejar de comprar petróleo a gente que no nos quiere".
Por su parte, la senadora también republicana Lisa Murkowski aseguró que un impuesto sobre las emisiones de carbono "no se va a vender" entre los ciudadanos en momentos de crisis económica y desempleo alto.