El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, mostró hoy su satisfacción por los avances en el Congreso de su plan de reforma del sistema sanitario, pero reiteró que aún hay quienes se oponen para lograr beneficios políticos.
En su habitual discurso de los sábados, Obama indicó que es cada vez mayor el número de médicos, trabajadores, empresas, hospitales y hasta compañías farmacéuticas, que reconocen que es urgente aprobar el proyecto.
El presidente destacó la aprobación esta semana en el Comité de Finanzas del Congreso de una propuesta de reforma que contó con el apoyo de legisladores demócratas y un republicano.
Agregó además que, por primera vez, los cinco comités del Congreso responsables de la reforma han aprobado una versión de la legislación.
En estos momentos "estamos más cerca que nunca antes en la historia de reformar el sistema sanitario", indicó.
No obstante, advirtió de que "este no es el momento de la complacencia" y denunció que "todavía hay quienes quisieran matar la iniciativa a cualquier precio".
Añadió que durante décadas, cada vez que se trató de reformar el sistema, "las empresas de seguros han hecho todo con su considerable poder" para frenar la iniciativa.
El presidente estadounidense afirmó que la falta de una iniciativa para modificar el sistema de atención médica ha tenido un alto coste para la población.
En los últimos diez años el importe de las pólizas de seguros se ha duplicado y en los últimos años el dinero que la gente ha gastado para contar con un seguro médico ha aumentado en un tercio, dijo.
"Esta es una situación insostenible en la que las aseguradoras quieren mantenernos" y para ello han desatado una gran campaña para resguardar el "status quo", precisó.
"Están llenando las ondas (de radio y televisión) con publicidad engañosa y deshonesta. Están inundando el Congreso con cabilderos y contribuciones de campaña. Y están financiando estudios concebidos para engañar a la gente", denunció.
Obama dijo que es partidario de lo que considera un buen debate, "de la oportunidad de defender" sus propuestas y poner a prueba sus ideas "en el fuego de esta democracia".
Sin embargo, advirtió que no se inclinará "ante aquellos que quieren torcer la verdad, o destruirla, con el objetivo de ganar puntos políticos" y detener el progreso del país.