El presidente de EE.UU., Barack Obama, se reúne hoy al margen de la cumbre del G20 con el mandatario chino, Hu Jintao; el jefe de Estado surcoreano, Lee Myung-Bak, y el primer ministro británico, David Cameron.
Obama, quien esta mañana se desplazará en helicóptero desde Muskoka, donde asistió a la cumbre del G8, a Toronto para participar en la cumbre del G20, tiene abundantes asuntos que tratar con los tres líderes.
Con Cameron, con el que se verá a partir de las 14.15 hora local (18.15 GMT) y por primera vez desde la llegada al poder del nuevo primer ministro británico, abordará temas como el derrame de petróleo en el Golfo de México, del que es responsable la compañía del Reino Unido BP.
También abordará la marcha de la guerra en Afganistán y las consecuencias del relevo al frente de las tropas allí destacadas, donde el general David Petraeus sustituirá a Stanley McChrystal, que renunció tras unas críticas contra altos cargos del Gobierno publicadas en una entrevista concedida a la revista Rolling Stone.
Cameron ha asegurado a Obama que mantendrá invariable el compromiso de su país en Afganistán, donde el Reino Unido ha sufrido cerca de 300 bajas y cuenta con un contingente de 10.000 soldados.
Los programas nucleares de Irán y Corea del Norte, o la situación en Oriente Medio también podrían formar parte de la conversación entre los dos líderes.
Una hora después de ese encuentro, Obama tiene previsto dialogar con Lee, con el que abordará la situación en la península coreana después de que una investigación internacional encontrara a Pyongyang responsable del hundimiento, con un torpedo, de la corbeta "Cheonan".
Obama y Lee repasarán también cuestiones comerciales, como el Tratado de Libre Comercio pendiente de ratificación en los parlamentos de ambos países, y los preparativos para la próxima cumbre del G20, de la que será anfitriona Corea del Sur.
El presidente estadounidense concluirá su ronda de bilaterales este sábado con una reunión con el mandatario chino, Hu Jintao, en su sexto encuentro directo.
La reunión se produce después de que China anunciara el pasado fin de semana que flexibilizaría gradualmente la fluctuación de su divisa.
Obama ha saludado esa medida como un paso muy bienvenido, aunque ha matizado que será necesario esperar y ver si la alteración es suficiente o se queda corta.
Estados Unidos considera que mantener el yuan artificialmente bajo perjudica a las exportaciones estadounidenses, que se ven encarecidas frente a las chinas.
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, tiene pendiente emitir un informe en el que debe precisar si considera o no a China un país manipulador de su divisa.
Además, los dos presidentes abordarán también los programas nucleares de Irán y Corea del Norte, después de que China apoyara la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que impone nuevas sanciones contra la República Islámica.
Asuntos como la lucha contra el cambio climático o la guerra en Afganistán también podrían salir a relucir en la reunión.
El gobernante estadounidense tiene previsto reunirse también en bilaterales, ya el domingo, con el presidente indonesio, Susilo Yudhoyono; el primer ministro indio, Manmohan Singh, y el nuevo jefe de Gobierno japonés, Naoto Kan.