El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su colega de Pakistán, Asif Ali Zardari, abordaron la lucha contra el terrorismo y la economía paquistaní durante una reunión hoy en la Casa Blanca.
La reunión entre los dos mandatarios fue breve, ya que el presidente paquistaní llegó a Washington para asistir al funeral hoy de Richard Holbrooke, quien fuera enviado especial del Gobierno de EE.UU. para ese país y Afganistán.
Obama y Zardari no abordaron en profundidad cuestiones militares dado que la visita del jefe de Estado de Pakistán a Washington tiene calidad de privada, según señaló el consejero de Seguridad Nacional, Tom Donilon.
En un comunicado, la Casa Blanca indicó que Obama "subrayó la importancia de la relación entre Estados Unidos y Pakistán" y el continuo "apoyo" de su Gobierno al país asiático.
Estados Unidos considera a Pakistán un aliado clave en la guerra en Afganistán y en la lucha contra el terrorismo de Al Qaeda, aunque ha mantenido diferencias sobre cómo proceder.
La estrategia que aprobó Obama en noviembre de 2009 y que se revisó el mes pasado prevé potenciar el desarrollo económico paquistaní, donde los talibanes e integrantes de Al Qaeda han encontrado refugio en sus áreas tribales cerca de la frontera con Afganistán.
EE.UU. ha atacado con aviones no tripulados bases insurgentes en esas áreas, lo que ha causado en ocasiones la irritación de Islamabad.
Según informó la Casa Blanca, en el encuentro Obama también reiteró, como había anunciado el año pasado, sus planes para visitar Pakistán a lo largo de este año.
Según Donilon, el presidente paquistaní regresará a su vez a Washington a lo largo de 2011 para una visita oficial.
La reunión se celebraba tras el regreso a Washington del vicepresidente, Joseph Biden, quien esta semana viajó a Afganistán, Pakistán e Irak.
En sus conversaciones con las autoridades de Pakistán, Biden también abordó en profundidad la situación de la economía paquistaní.
EE.UU. aprobó en 2009 un fondo de 7.500 millones de dólares en ayuda para Pakistán, a desembolsar en cinco años.
Según indicó Donilon, durante su encuentro Obama y Zardari también abordaron el asesinato del gobernador de la provincia de Punjab, Salman Taseer, un defensor de la reforma de la ley antiblasfemia paquistaní y cuya muerte ha sacudido a Pakistán.
Quienes critican esa ley consideran que se utiliza como un instrumento en Pakistán para subyugar a las minorías no musulmanas.
Obama y Zardari participaron hoy en el funeral por Holbrooke, fallecido el 13 de diciembre tras sufrir un desgarro de aorta.
A la ceremonia asistieron también la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien estuvo presente durante la conversación en la Casa Blanca, y su esposo, el ex presidente Bill Clinton.
En esa ceremonia, Obama anunció la creación de un premio que llevará el nombre del diplomático fallecido, que en 1995 posibilitó los acuerdos de paz que pusieron fin a la guerra en Bosnia, y que tendrá como objeto premiar la excelencia en la representación de EE.UU. en el mundo.
En su intervención en el homenaje, celebrado en el Centro Kennedy de Washington, Obama aseguró que Holbrooke fue diplomático con una visión "sin tapujos" del papel de su país en el mundo, que sirvió a su país "hasta sus últimos momentos".
El jefe de la Casa Blanca aludió también el tiroteo del pasado sábado en Tucson, donde murieron seis personas y catorce quedaron heridas, entre ellas la congresista Gabrielle Giffords. Según Obama, ambos ejemplos demuestran que "nunca podemos olvidarnos de los sacrificios de nuestros funcionarios".