El obispo auxiliar de la Archidiócesis de Managua, Silvio Baez, declaró hoy que uno de los males más graves que corroe la democracia desde dentro en Nicaragua es la corrupción, al comentar el informe del Departamento de Estado de EE.UU. de 2010 sobre derechos humanos en este país centroamericano.
El prelado católico, en declaraciones dadas hoy al canal 12 de la televisión local, señaló que "desgraciadamente en los últimos años la corrupción ha aumentado a todos los niveles en el Estado", al reaccionar sobre el informe del Departamento de Estado divulgado este viernes, que incluye a Nicaragua.
En ese informe se señala que "el sistema judicial (de Nicaragua) siguió (en 2010) susceptible a la corrupción y politización y no funcionó de forma independiente" y que el país continúa sin un "efectivo sistema de ley civil".
"Yo creo que uno de los compromisos que los nicaragüenses debemos tomar en el futuro es vencer la corrupción con un compromiso de mucha mayor honestidad y amor a la patria", dijo el prelado.
El obispo Baez declaró que "para la Iglesia católica (la corrupción) es uno de los problemas más graves que destruye la democracia".
El prelado observó que los nicaragüenses no necesitan que los extranjeros envíen a este país estadísticas sobre la situación de los derechos humanos "para darnos cuenta de que el país debe mejorar" en esta materia.
Sobre cual debe de ser la reacción de los nicaragüenses al deterioro de los derechos humanos, Baez indicó que "el pueblo debe de manifestar su voluntad de modo privado y público, como lo dije en Catedral, los nicaragüenses deben de despertar y no tener miedo, deben reclamar su derecho a la libre movilización".
El obispo ofreció sus declaraciones durante la celebración del Vía Crucis tradicional de cada sábado de Cuaresma que las distintas zonas pastorales de la Archidiócesis de Managua realizan hacia el Santuario de Jesús de El Rescate en la localidad de la Conquista, sur del país.
Según el informe del Departamento de Estado de EE.UU., los abusos a los derechos humanos más significativos en Nicaragua fueron el fraude en las elecciones regionales en el Caribe el 7 de marzo pasado, asesinatos extrajudiciales, abuso policial, pésimas condiciones penitenciarias, politización y corrupción de los órganos judiciales y erosión de la expresión y libertad de prensa.
El informe también destaca que el Gobierno de Nicaragua no puso en vigor "órdenes judiciales con respecto a la captura, restitución o compensación por propiedad privada" y destacó que el Banco Mundial señala la corrupción como un grave problema.
Sobre este documento de Washington, el Gobierno de Nicaragua, que preside el sandinista Daniel Ortega, no ha reaccionado.