Un obispo anglicano de la provincia sudanesa de Kordofán del Sur, Andudu Adam Elnail, pidió hoy la ayuda del Congreso de Estados Unidos para frenar la "limpieza étnica" en esa región y exigir cuentas a los responsables.
Elnail compareció hoy en una audiencia que convocó de emergencia el subcomité para asuntos de África de la Cámara de Representantes de EE.UU., en la que describió el trágico panorama que atraviesa la población civil a manos del Ejército sudanés.
"Es una guerra de horrores; están creando una limpieza étnica en las montañas Nuba... la gente huye a las montañas y no hay comida en las cuevas", relató Elnail, al asegurar que mujeres y niños son blanco de los bombardeos.
"Los que no mueren por las bombas, no tendrán comida y morirán de hambre en octubre próximo cuando comiencen las cosechas", advirtió el obispo de Kadugli, capital de la provincia.
"Quiero que el Gobierno de Estados Unidos verdaderamente vaya más allá y resguarde a nuestra gente en las montañas Nuba", enfatizó el religioso, cuya provincia tiene riquezas petroleras y es blanco de ataques de grupos que combaten por su control.
Elnail dijo que ha vivido en carne propia las "atrocidades" cometidas en Kordofán del Sur, puesto que su casa recibió disparos y su oficina fue quemada, aunque su capellán logró huir por una ventana.
El religioso presentó ante los congresistas una petición en nombre "de más de medio millón de personas en todo el mundo... para que se frene la limpieza étnica en las montañas Nuba".
La crisis humanitaria en la región comenzó en junio pasado, poco después de que el Ejército sudanés atacara la región de Abyei, en unos momentos en que Sudán del Sur preparaba su independencia.
Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, entre 30.000 y 40.000 personas en Kadugli -de un total de 60.000- han sido desplazadas por la campaña de bombardeos aéreos del Ejército sudanés.