Un grupo de observadores internacionales de varias ONG anunció hoy la creación de una comisión de vigilancia electoral tras el ataque a una caravana humanitaria ocurrido el pasado 27 de abril, que dejó dos muertos, uno de ellos finlandés.
Tras terminar ayer una reunión del Foro Social Mundial en Ciudad de México, los activistas ofrecieron hoy una conferencia de prensa en Oaxaca donde anunciaron que montarán una misión de observación para las elecciones del próximo 4 de julio.
Los activistas van a regresar a sus países pero varios de ellos volverán a México en una misión de observación previa a los comicios.
En Oaxaca, sur de México, gobierna Ulises Ruiz, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien ha conseguido casi completar el mandato (2004-2010) pese a que la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) prácticamente paralizó el estado en 2006 exigiendo su dimisión.
Aunque ya no puede concurrir a los próximos comicios, en los que los ciudadanos elegirán el primer fin de semana de julio un nuevo gobernador, 570 alcaldes y 42 diputados locales en uno de los estados más pobres del país y con más diversidad étnica del país.
En la rueda de prensa de hoy, el español José Manuel Luque Gálvez, de la Red de Autoridades Locales por la Inclusión Social y la Democracia Participativa de Andalucía (España), dijo que su organización promoverá "la participación de observadores en el próximo proceso electoral".
Sostuvo que una presencia internacional permitirá que se conozca fuera de México "qué sucede en Oaxaca y así se rompa con la impunidad del silencio".
El estado está dominado por el PRI y otras organizaciones afines, pero en él ha habido casos de violencia como el del 27 de abril, cuando en el municipio autónomo de San Juan Copala fueron asesinadas dos personas a tiros, una activista mexicana, Beatriz Cariño Trujillo, y el finlandés Jyri Antero Jaakkola.
La muerte de este último motivó incluso la condena de la Unión Europea (UE) el pasado 3 de mayo, que hizo un llamado "a las autoridades federales, estatales y locales" en México para "identificar, arrestar y juzgar a los culpables" de los asesinatos de los activistas.
Por su parte, el senegalés Sami Abi, de la Red del Oeste Africano, condenó la violencia que se vive en San Juan Copala, población de la etnia triqui, y cuestionó "la legitimidad del gobierno (de Ruiz) para proteger a los habitantes de ese pueblo".
La brasileña Rita Freire, integrante del Consejo Internacional del Foro Social Mundial, dijo que la comunidad internacional no se quedará en silencio ante agresiones como la de finales de abril "porque nosotros queremos otro mundo, un mundo donde impere la paz".
Finalmente, Azril Bacil, del Centro de Estudio de Trabajo para América Latina (CETAL) de Uppsala (Suecia), dijo que los activistas estaban "preocupados por la impunidad" que impera en Oaxaca y por la violencia a menos de dos meses de las elecciones.
Estos observadores internacionales estuvieron en Oaxaca a invitación de Servicios para una Educación Alternativa (EDUCA), un organismo que promueve las misiones de observación internacional en las elecciones.