Así juegan las Chivas
Las Chivas de Guadalajara han llegado a la final de la Copa Libertadores con una formación clásica 4-4-2, que puede invertir su orden de la mitad de la cancha al frente de ataque para asfixiar al rival, o suele blindar su defensa con el retraso de arietes y volantes ofensivos para 'hacer sombra'.
Línea por línea, el más mexicano de los equipos, ya que no acepta extranjeros, juega así:
LUIS ERNESTO MICHEL: es un meta que no suele dividir el balón en sus salidas: o muere en sus manos ante el avance de los rivales, o va a parar a sus centrales, que lo custodian con celo en cada salida de los tres palos.
XAVIER BÁEZ: Una jugada ofensiva puede comenzar por las bandas en forma altera y si Báez toma el testigo al otro extremo aguanta la carrera unos metros su colega. En defensa su premisa es ejercer el título de propiedad de ese callejón.
HÉCTOR REYNOSO: para el zaguero central el principio defensivo fundamental indica que puede pasar el balón, puede pasar de largo el delantero, pero nunca ambos sin su permiso.
JONNY MAGALLÓN: practica el arte de Reynoso aunque su labor se torna más eficiente como la segunda voz de este dueto, la que pone acento o completa la partitura.
EDGAR PONCE: Sus salidas y retornos son rápidos, lo que permite movimientos de cobertura de espacio cuando parten los zagueros o cierre de espacios cuando aumenta la presión del rival.
XAVIER BÁEZ: Trabaja como un obrero en el montaje permanente de diques para impedir el paso de los creativos del equipo adversario, pero también puede desmontar con rapidez las estructuras para permitir el desahogo de sus compañeros con más técnica ofensiva.
PATRICIO ARAÚJO: Como Báez, su preocupación no solo es levantar barreras sino armar callejones de fuga.
MARCO FABIÁN: Suele irrumpir como el dueño de la pelota, que adorna con sutiles toques y maniobras de gran creatividad. Con ella bajo las botas, impone los ritmos, aunque muchas veces retiene en exceso su tránsito.
ADOLFO BAUTISTA: Es el único que no tiene 'sangre chiva' original, pero su cepa es igualmente excelsa gracias a la 'chispa' que revoluciona a un equipo cuando parte al ataque.
OMAR ARELLANO: Tiene la velocidad, el quiebre para sacudirse rivales y encarar al portero, es temido por su disparo de media y de larga distancia. Muchos goles en su carrera y algunas ambiciones, como la de ser campeón en la despedida
OMAR BRAVO: con menos cualidades pero más vocación de sacrificio, juego como un delantero centro a la antigua, sufre y hace sufrir al custodio. Pero no tiene piedad cuando el balón cae limpio para su remate, no importa si debe utilizar la cabeza o el pie.
Línea por línea, el más mexicano de los equipos, ya que no acepta extranjeros, juega así:
LUIS ERNESTO MICHEL: es un meta que no suele dividir el balón en sus salidas: o muere en sus manos ante el avance de los rivales, o va a parar a sus centrales, que lo custodian con celo en cada salida de los tres palos.
XAVIER BÁEZ: Una jugada ofensiva puede comenzar por las bandas en forma altera y si Báez toma el testigo al otro extremo aguanta la carrera unos metros su colega. En defensa su premisa es ejercer el título de propiedad de ese callejón.
HÉCTOR REYNOSO: para el zaguero central el principio defensivo fundamental indica que puede pasar el balón, puede pasar de largo el delantero, pero nunca ambos sin su permiso.
JONNY MAGALLÓN: practica el arte de Reynoso aunque su labor se torna más eficiente como la segunda voz de este dueto, la que pone acento o completa la partitura.
EDGAR PONCE: Sus salidas y retornos son rápidos, lo que permite movimientos de cobertura de espacio cuando parten los zagueros o cierre de espacios cuando aumenta la presión del rival.
XAVIER BÁEZ: Trabaja como un obrero en el montaje permanente de diques para impedir el paso de los creativos del equipo adversario, pero también puede desmontar con rapidez las estructuras para permitir el desahogo de sus compañeros con más técnica ofensiva.
PATRICIO ARAÚJO: Como Báez, su preocupación no solo es levantar barreras sino armar callejones de fuga.
MARCO FABIÁN: Suele irrumpir como el dueño de la pelota, que adorna con sutiles toques y maniobras de gran creatividad. Con ella bajo las botas, impone los ritmos, aunque muchas veces retiene en exceso su tránsito.
ADOLFO BAUTISTA: Es el único que no tiene 'sangre chiva' original, pero su cepa es igualmente excelsa gracias a la 'chispa' que revoluciona a un equipo cuando parte al ataque.
OMAR ARELLANO: Tiene la velocidad, el quiebre para sacudirse rivales y encarar al portero, es temido por su disparo de media y de larga distancia. Muchos goles en su carrera y algunas ambiciones, como la de ser campeón en la despedida
OMAR BRAVO: con menos cualidades pero más vocación de sacrificio, juego como un delantero centro a la antigua, sufre y hace sufrir al custodio. Pero no tiene piedad cuando el balón cae limpio para su remate, no importa si debe utilizar la cabeza o el pie.