Once personas murieron y otras siete resultaron heridas en el choque frontal de una furgoneta y un autobús ocurrido la noche del viernes en una carretera del noreste de Brasil, informó hoy la Policía Federal de Carreteras.
Todos los muertos eran de la misma familia e iban en la furgoneta, en la que viajaban de regreso a su pueblo, después de haber acudido a un entierro en Petrolina, municipio del estado de Pernambuco en el que ocurrió la tragedia.
El vehículo quedó totalmente aplastado y ninguno de sus ocupantes sobrevivió al choque, según explicó la Policía, que todavía desconoce las causas del accidente.
En el autobús viajaban veinte pasajeros, de los que siete resultaron heridos de levedad y fueron atendidos en hospitales de las ciudades vecinas.