10 años después: ¿Ha sido positiva la reestructuración de las telecomunicaciones?
ME OPUSE a la propuesta de Endara de privatizar el INTEL, junto con mis colegas legisladores del PRD. Hice lo mismo cuando el gobierno PRD, cambió de posición; pensé que ello no le convenía al país. A poco de cumplirse 10 años de la reestructuración de las telecomunicaciones en Panamá, es bueno ver lo que ha ocurrido en el sector, sea bueno o malo.
Cuando Pérez Balladares designó en 1994 a Juan Ramón Porras como Gerente General del INTEL, comenté en la radio (junto con Mario Rognoni) que el colega abogado, de telecomunicaciones poco sabía ya que, de a vaina, marcaba el teléfono para hacer una llamada. Opino que los cambios efectuados por lo que se hizo han tenido un impacto favorable y multiplicador. ¿Por qué digo esto?:
Los más temerosos eran los trabajadores del INTEL; temían despidos masivos, lo cual no ocurrió. Al abrirse la competencia se crearon plazas de trabajo con empresas nuevas como Telecarrier, Cableonda, Clarocom, Voip y muchas otras que no conozco porque no se anuncian ya que hacen sus ventas directamente a sus clientes y no al público consumidor.
Hoy, sólo en los "Call Centers" hay más trabajadores que en INTEL en 1994, y el aumento de plazas que se anuncia para este año es halagador.
Ya no hay que esperar por una línea, como pasa en Costa Rica; ahora venden toda clase de líneas, hasta sin cargo mensual, en forma de prepago, de consumo. Y si se daña el teléfono, lo reparan con más velocidad que antes. Nos quejamos de que antes pagábamos mucho menos, es cierto. Pero hablábamos hasta por los codos; hoy, aunque hay línea sin cargo mensual, tenemos que pagar el tiempo que hablamos.
Recuerdo que esa propuesta la hizo Catín Vásquez cuando era Ministro de Planificación al final de la dictadura. Es cierto que una línea de tiempo ilimitado nos cuesta tres veces más en 1994, con la diferencia de que con el aumento del costo hemos tenido que disminuir la extensión de las conversaciones a un mínimo indispensable pero con la ventaja que ya las centrales no están congestionadas y las llamadas no se caen.
A veces pensamos que el celular ha sido lo peor de todo. Sin embargo, a través de él incorporamos a la vida del país a muchas comunidades y campos que carecen de servicio telefónico. Amen de los precios abusivos por minuto, excepto en las promociones de los prepagos o los contratos de millones de minutos por empresa. se está en proceso para que Cable & Wireless devuelva lo que en telefonía fija ha cobrado de más, por estar facturando en minutos y no en segundos, como desde el 2001 le ordenó el Ente Regulador.
Ahora hay más celulares que telefonía fija; sin contar con todos los adelantos tecnológicos que cada día se introducen a estos aparatos, más indispensables cada día.
Todo lo anterior, sin ver los beneficios proporcionados a todos por el desarrollo del internet a través de las telecomunicaciones, luego de todo ese proceso.
Sin embargo, si bien se tuvo que dar una especie de monopolio a quienes adquirieron el antiguo INTEL, y otros abusos que espero que pronto resuelva la Sala Tercera de la Suprema Corte, muy pronto tendremos tarifas más competitivas, ya que el servicio celular se abre a competencia en 2009 y los precios tendrán que bajar al igual que en el servicio de larga distancia nacional e internacional de precios por minuto a China de hasta balboas por minuto a 5 centavos en la actualidad.
Si bien la nueva dirección del Ente Regulador se esta parando firme frente a los abusos de Cable & Wireless, se hace necesario que el concubinato del gobierno con este empresa se acabe. Tan simple como que venda sus acciones (49%) y se dedique sólo a lo que le corresponde: Regular y fiscalizar el negocio de las telecomunicaciones.
No se puede ser juez y parte. Peor aún, juez que sólo puede decir que sí porque el Estado tiene minoría en la Junta Directiva de la empresa, por lo que los de la transnacional, toman decisiones, como la de asignar al Gerente General un salario mensual de B/.50.000.00 al mes; eso mismo: B/600.000.00 por año. Si ello se logra, tendremos un Ente Regulador más efectivo, sin tantas ataduras, y todos nos beneficiaremos con un servicio más competitivo.
Reafirmo que: "El progreso es consecuencia de las telecomunicaciones y no el desarrollo en las telecomunicaciones consecuencia del progreso" y nuestra gente lo esta logrando gracias en gran parte al la reestructuración en ese sector que se inició en 1994.
Creo que el amigo Juan Ramón demostró saber mucho más que contestar un teléfono, ya que el saldo de la reestructuración que impulsó desde el INTEL, nos ha colocado como un país en la vanguardia de las telecomunicaciones, sin las cuales no se puede concebir el progreso y el desarrollo social de país alguno.
(*)Como legislador se opuso a la privatización del INTEL
Cuando Pérez Balladares designó en 1994 a Juan Ramón Porras como Gerente General del INTEL, comenté en la radio (junto con Mario Rognoni) que el colega abogado, de telecomunicaciones poco sabía ya que, de a vaina, marcaba el teléfono para hacer una llamada. Opino que los cambios efectuados por lo que se hizo han tenido un impacto favorable y multiplicador. ¿Por qué digo esto?:
Los más temerosos eran los trabajadores del INTEL; temían despidos masivos, lo cual no ocurrió. Al abrirse la competencia se crearon plazas de trabajo con empresas nuevas como Telecarrier, Cableonda, Clarocom, Voip y muchas otras que no conozco porque no se anuncian ya que hacen sus ventas directamente a sus clientes y no al público consumidor.
Hoy, sólo en los "Call Centers" hay más trabajadores que en INTEL en 1994, y el aumento de plazas que se anuncia para este año es halagador.
Ya no hay que esperar por una línea, como pasa en Costa Rica; ahora venden toda clase de líneas, hasta sin cargo mensual, en forma de prepago, de consumo. Y si se daña el teléfono, lo reparan con más velocidad que antes. Nos quejamos de que antes pagábamos mucho menos, es cierto. Pero hablábamos hasta por los codos; hoy, aunque hay línea sin cargo mensual, tenemos que pagar el tiempo que hablamos.
Recuerdo que esa propuesta la hizo Catín Vásquez cuando era Ministro de Planificación al final de la dictadura. Es cierto que una línea de tiempo ilimitado nos cuesta tres veces más en 1994, con la diferencia de que con el aumento del costo hemos tenido que disminuir la extensión de las conversaciones a un mínimo indispensable pero con la ventaja que ya las centrales no están congestionadas y las llamadas no se caen.
A veces pensamos que el celular ha sido lo peor de todo. Sin embargo, a través de él incorporamos a la vida del país a muchas comunidades y campos que carecen de servicio telefónico. Amen de los precios abusivos por minuto, excepto en las promociones de los prepagos o los contratos de millones de minutos por empresa. se está en proceso para que Cable & Wireless devuelva lo que en telefonía fija ha cobrado de más, por estar facturando en minutos y no en segundos, como desde el 2001 le ordenó el Ente Regulador.
Ahora hay más celulares que telefonía fija; sin contar con todos los adelantos tecnológicos que cada día se introducen a estos aparatos, más indispensables cada día.
Todo lo anterior, sin ver los beneficios proporcionados a todos por el desarrollo del internet a través de las telecomunicaciones, luego de todo ese proceso.
Sin embargo, si bien se tuvo que dar una especie de monopolio a quienes adquirieron el antiguo INTEL, y otros abusos que espero que pronto resuelva la Sala Tercera de la Suprema Corte, muy pronto tendremos tarifas más competitivas, ya que el servicio celular se abre a competencia en 2009 y los precios tendrán que bajar al igual que en el servicio de larga distancia nacional e internacional de precios por minuto a China de hasta balboas por minuto a 5 centavos en la actualidad.
Si bien la nueva dirección del Ente Regulador se esta parando firme frente a los abusos de Cable & Wireless, se hace necesario que el concubinato del gobierno con este empresa se acabe. Tan simple como que venda sus acciones (49%) y se dedique sólo a lo que le corresponde: Regular y fiscalizar el negocio de las telecomunicaciones.
No se puede ser juez y parte. Peor aún, juez que sólo puede decir que sí porque el Estado tiene minoría en la Junta Directiva de la empresa, por lo que los de la transnacional, toman decisiones, como la de asignar al Gerente General un salario mensual de B/.50.000.00 al mes; eso mismo: B/600.000.00 por año. Si ello se logra, tendremos un Ente Regulador más efectivo, sin tantas ataduras, y todos nos beneficiaremos con un servicio más competitivo.
Reafirmo que: "El progreso es consecuencia de las telecomunicaciones y no el desarrollo en las telecomunicaciones consecuencia del progreso" y nuestra gente lo esta logrando gracias en gran parte al la reestructuración en ese sector que se inició en 1994.
Creo que el amigo Juan Ramón demostró saber mucho más que contestar un teléfono, ya que el saldo de la reestructuración que impulsó desde el INTEL, nos ha colocado como un país en la vanguardia de las telecomunicaciones, sin las cuales no se puede concebir el progreso y el desarrollo social de país alguno.
(*)Como legislador se opuso a la privatización del INTEL