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12 Black Hawk


Después de la Invasión de 1989, quienes habían abrazado la bandera yankee encabezaron un proceso de "justicia", a mi criterio, de "venganza" contra todo lo que oliera a militar. A tal punto llegó el desenfreno que los bienes de propiedad del Estado asignados a la extinta Fuerzas de Defensa fueron regalados. Nuestro ejército tenía 80 millones de dólares en equipos y armamento. Su presupuesto era de 250 millones de dólares anuales. Lamentablemente, estos bienes patrimoniales fueron tomados como botín por parte de los invasores.

Recuerdo las motos BMW que tenía la Policía de Tránsito; eran de color negro. Realmente eran para soñar; sin embargo, este hermoso sueño contrasta hoy con la pesadilla de ver a un policía en una ridícula motoneta que no desarrolla más de 50 kms/h. Hasta un repartidor de pizza impone más respeto.

En cuanto a helicópteros, teníamos el "Súper Puma". Desatinadamente esta aeronave se vendió por "cinco guayabas" al presidente de Honduras. La antigua Fuerza Aérea Panameña (FAP) ahora Servicio Aéreo Nacional (SAN), pasó a un total olvido. De hecho, los helicópteros con los que contaba, cuenta y parece que seguirá contando, en su gran mayoría, son los que había comprado el General Torrijos en la década del ´70. Da vergüenza cómo al pasar de los años sólo volvieron a comprar helicópteros a finales de los años 90. En una compra confusa, se terminó pagando un alto precio por los mismos modelos viejos utilizados en la guerra de Vietnam. Me refiero al modelo Bell UH-1 Iroquois, conocido como "Huey".

Los actuales helicópteros "Huey" con que contamos, están caducos como la mentalidad de quienes no les interesa tener una fuerza aérea en nuestro país indistintamente del nombre que usemos. Es sumamente duro y difícil asimilar lo que aconteció en Calidonia. El helicóptero SAN 100, a saber, el helicóptero que usaba el General Torrijos, con más de 35 años, debió estar en un museo pese al buen mantenimiento que aducen tenía.

En estos días de reflexión, fuera del dolor, siento vergüenza por nuestros gobiernos en "democracia", quienes con su desidia no han tomado la decisión de renovar con nuevos helicópteros el Servicio Aéreo Nacional. ¿Nos merecemos esto cómo país? ¿Hasta dónde nos está llevando el miedo al militarismo?

Compremos doce nuevos helicópteros Black Hawks para que podamos transportar a nuestros educadores a la montaña, para que sigan salvando vidas en la áreas remotas, para que lleven alimentos donde no hay, para que hagan respetar nuestra soberanía amenazada por un puñado de vándalos; pero, sobre todo, compremos nuevos helicópteros para que sigan llevando esperanza a los que no la tienen, como lo pensó e hizo el General Torrijos. No sólo de pan vive el hombre.

101 años de Panamá América

 
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