¡A ponerle remedio a los problemas de la sequía ya!
Todos los años escuchamos y vemos en los noticieros de las televisoras, el gran problema que acarrea a los agricultores y ganaderos, sobre todo a los de las provincias centrales, la falta de lluvia a tiempo para sus siembras, para el pasto de sus ganados, etc.
Me perdonan los habitantes de esas provincias, por lo que les voy a decir. Si todos los años se preparan arduamente con miles de actividades, para recabar fondos para tener unos carnavales mejores que los anteriores, por qué no hacen también miles de actividades para recoger fondos suficientes para implementar sistemas de riego, alquiler o comprar camiones cisternas e ir a recoger agua donde la encuentren, para regar sus siembros y darle agua a esos pobres animales que han subsistido a pesar de todo.
Así como hacen para mojarnos en tiempo de carnaval, que no sé de dónde sacan tanta agua y es en tiempo de ¡Verano de verdad!, y no crean que no me gustan los carnavales ¡Me encantan! y sobre todo los de Las Tablas, pero si gastamos tanta energía para el jolgorio, gastémosla también para poder producir la mayor cantidad de alimentos de muy buena calidad, carnes, leche, ayudándonos de esta manera.
Quizás algo de mis sugerencias les parecerá una utopía, pero si Israel y otros países desérticos le robaron tierra al desierto, convirtiéndolas después en terrenos fértiles, que ahora son el orgullo de esos pueblos y sus gobiernos, ¿Por qué aquí no se puede hacer lo mismo? Todos cooperaríamos y el gobierno también tendría que hacerlo.
Así que las reinas y sus comités, de ahora en adelante deberían tener otra misión: trabajar también a beneficio de mejorar sus tierras, las tierras de sus antepasados, de sus padres, de sus amigos, porque cada día se están quedando más mustias.
Me perdonan los habitantes de esas provincias, por lo que les voy a decir. Si todos los años se preparan arduamente con miles de actividades, para recabar fondos para tener unos carnavales mejores que los anteriores, por qué no hacen también miles de actividades para recoger fondos suficientes para implementar sistemas de riego, alquiler o comprar camiones cisternas e ir a recoger agua donde la encuentren, para regar sus siembros y darle agua a esos pobres animales que han subsistido a pesar de todo.
Así como hacen para mojarnos en tiempo de carnaval, que no sé de dónde sacan tanta agua y es en tiempo de ¡Verano de verdad!, y no crean que no me gustan los carnavales ¡Me encantan! y sobre todo los de Las Tablas, pero si gastamos tanta energía para el jolgorio, gastémosla también para poder producir la mayor cantidad de alimentos de muy buena calidad, carnes, leche, ayudándonos de esta manera.
Quizás algo de mis sugerencias les parecerá una utopía, pero si Israel y otros países desérticos le robaron tierra al desierto, convirtiéndolas después en terrenos fértiles, que ahora son el orgullo de esos pueblos y sus gobiernos, ¿Por qué aquí no se puede hacer lo mismo? Todos cooperaríamos y el gobierno también tendría que hacerlo.
Así que las reinas y sus comités, de ahora en adelante deberían tener otra misión: trabajar también a beneficio de mejorar sus tierras, las tierras de sus antepasados, de sus padres, de sus amigos, porque cada día se están quedando más mustias.