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&#161Canibalismo criollo!


¿Cuáles son los grandes temores que sienten los empleados canaleros? Es la pregunta constante y coincidente de algunos estudiantes de relaciones internacionales, relaciones públicas y derecho que he tenido la oportunidad de conocer por medio de entrevistas en búsqueda de información para algún trabajo de graduación o investigación. Muchas personas piensan que los grandes temores que los empleados sienten se generan de los políticos panameños. No quiero eliminar la posibilidad de que éstos sean causa de algún desasosiego, pero el gran temor de los empleados del canal reside en las ansias desmedidas de los económicamente poderosos de este país. Su hambre desmedida por un buen negocio los lleva a manifestaciones de desprecio por la clase obrera canalera y por toda clase obrera panameña en general. Es así como vemos con gran temor los accidentes que ocurren en las construcciones por falta de medidas de seguridad y de cómo a raíz de estos accidentes queda expuesto que los empleadores no pagan las prestaciones laborales a dichos empleados.
Dentro de la administración de los contratos en la Comisión del Canal nos enteramos por medio de los empleados de los contratistas del no pago de las prestaciones laborales y hasta el momento es poco lo que hemos podido hacer para presionar a dichos empleadores para que cumplan con las leyes.
En las últimas semanas hemos visto a través de los medios de comunicación la gran controversia que se ha creado en el ambiente canalero en cuanto a la posibilidad o no de privatizar el Canal. Es cierto que el Canal mismo no puede privatizarse. Esta prohibición está plasmada, tanto en el artículo 309 de nuestra Carta Magna donde dice "El Canal de Panamá constituye un patrimonio inalienable de la Nación panameña; ..."como en la propia ley en su artículo 3 que dice, "El Canal constituye un patrimonio inalienable de la nación panameña, por lo cual no puede ser vendido, ni cedido, ni hipotecado ni, de ningún otro modo gravado o enajenado". Sin embargo en el artículo 4 de la ley en su segunda oración se dice, "La Autoridad podrá delegar en terceros, total y parcialmente, la ejecución y desempeño de determinadas obras, trabajos o servicios, conforme a esta Ley y los reglamentos".
El análisis de la anterior oración puede llevarnos a la inocente conclusión de que estos lineamientos no van más allá de lo funcional dentro de la actual administración norteamericana. Esto nos lleva a la pregunta cuál será la diferencia entre un ambiente norteamericano y el otro panameño.
No es más que la intención de los que componemos el segundo ambiente. El Artículo 316 de la Constitución Nacional dice, "La Autoridad del Canal de Panamá estará sujeta a un régimen laboral especial basado en un sistema de méritos y adoptará un Plan General de Empleo que mantendrá como mínimo, las condiciones y derechos laborales similares a los existentes que deban acogerse a la jubilación especial en ese año cuyas posiciones se determinen necesarias de acuerdo a las normas aplicables, se les garantizará la contratación con beneficios y condiciones iguales a los que les correspondan hasta esa fecha".
Queridos compatriotas, compañeros y compañeras de lucha es aquí, a mi ver, donde nace la idea de privatizar gran parte de las funciones que realizamos los trabajadores del canal. Nuestras condiciones de empleo son razón de molestias para muchos de nuestros empresarios panameños. ¿Por qué un hijo de vecina no puede aspirar a tener un buen carro y una buena casa y brindarle a sus hijos una educación decente y por qué no también enviarlos a una universidad de reconocida reputación en el país del norte? Cuando nosotros, los empleados canaleros, hablamos de condiciones de empleos, hablamos de un sinnúmero de protecciones y bondades que el sistema nos ha brindado, pero para la casta poderosa de este país, esto solamente se traduce a costos y posible ganancias para algún empresario que anhela brindar algunos de estos servicios a la Autoridad del Canal de Panamá.
La privatización del canal empezó hace muchos años; se inició privatizando los servicios de limpieza a los edificios y el mantenimiento de predios, la pintura industrial de las compuertas de las esclusas, continuó recientemente la limpieza a las paredes de las esclusas. Pero no queda aquí. La pregunta es cuando será saciada el hambre de algunas personas económicamente poderosas en este país. ¿Hasta cuándo el canabalismo criollo?

101 años de Panamá América

 
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