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&#161S.O.S. para la juventud!


Hace muy poco, los noticieros nos daban una lamentable información pero que creemos ha sido la más "acertada" aunque parezca ser una atrocidad. Ya no hay nada más que hacer. El gobierno cubano, anunció la aprobación de la pena capital, para todos aquellos corruptores de menores de edad. Y según la UNICEF, menores de edad, son los niños que fluctúan entre los 0 a 18 años de edad.
Se hace tanto cuestionamiento sobre el por qué de la violencia juvenil, el por qué de la falta de valores, el por qué de tantos suicidios en nuestros niños, niñas y jóvenes, el por qué de tantos fracasos escolares, el por qué de tantos embarazos precoces, el por qué de tanto consumo de drogas, y así sucesivamente podríamos mencionar tantas desgracias en esta población.
Seamos honestos y reflexionemos con la razón y no con el corazón. ¿Quiénes son los culpables? ¿Qué estímulos y qué oportunidades les damos? ¿Qué "modelos" o qué ejemplos les damos con nuestros comportamiento diario? Y lo más importante, ¿qué clase de hogar les ofrecemos?
Por lo que veo, nadie se acuerda de cuando fuimos jóvenes. Todos sentíamos las mismas necesidades características de la edad, las ilusiones, la rebeldía, el enamoramiento, la curiosidad y nunca pensábamos que las consecuencias podrían durar toda la vida. Y así fuimos abriéndonos paso hacia la madurez, uno con más suerte que otros ("suerte" con relación al trato y a la comprensión de nuestros padres).
Dejemos de señalar a la juventud como los "malos"... porque ellos no son más que víctimas de nosotros los adultos y sobre todo del maltrato físico y sicológico de sus padres. Como dijo una vez, la Dra. Aida M. de Rivera, "no dejemos que nuestros hijos sean huérfanos de padres vivos".
Es inútil que algunos de nuestros legisladores estén pensando en modificar la Ley de Castigo, con relación a bajar la edad (a 14 años) y aplicarles las penas iguales a los adultos; cada día se abrirán más y más cárceles y así mismo, cada día habrá más y más delincuentes juveniles.
Las iglesias han fracasado en su intento por lograr la paz y la justicia; los programas implementados para el bienestar y el mejoramiento de la calidad de vida de los jóvenes, de igual manera han fracasado y la sociedad cada día se vuelve más egoísta, "sólo le interesa lo suyo y nada más".
Desafortunadamente sólo medidas extremas, como las recién implementadas en Cuba, tal vez, logren el saneamiento de nuestros futuros hombres. ¿Por qué? Porque los niños, niñas y jóvenes se moldean de acuerdo a su medio ambiente, si les enseñan amor y estudio... estilos de vida saludables y les ofreces oportunidades para superarse, tendremos excelentes hombres y mujeres humanistas y ¡científicos!
¿Qué esperamos de un sistema, que sólo nos envía a través de los medios de comunicación social, películas cargadas de sexo, de técnicas para saber robar y poder asesinar y que sólo emborrachándose se puede disfrutar? ¿De un sistema que promueve cinco días de corrupción y degeneración ¿(carnavales)? Y las autoridades que por ganarse unos dólares más no les importa con las consecuencias y el prestigio de nuestra juventud.
Me pregunto: ¿Son los dueños de las televisoras y de algunos tabloides, padres o madres de familia? O, es que sus hijos ni ven televisión, ni leen estos tabloides. ¿Acaso no piensan que aceptando estas programaciones o estas páginas en donde se aclara que sólo son para "personas con criterio formado" pero que se venden en todas partes, están corrompiendo a nuestros niños, así y todo, escriben en sus editoriales la necesidad de acabar con la delincuencia juvenil. ¿A quién le están haciendo el juego? ¿Con quién están? ¿Con Dios o con el diablo?
¿Y qué hay de nuestro sistema educativo? "No hay trabajo porque no están bien preparados" Pero, ¿y quiénes tienen que velar por los planes de estudio? Y qué hacen la mayoría de los profesores y maestros, que no les interesa por qué un estudiante va fracasado, por qué un estudiante es violento, por qué un estudiante falta tanto a clases. Están listos para fracasarlos, porque así son "mejores profesores" (qué equivocados están) y no se preocupan por investigar qué ocurre en el hogar de ese estudiante... si es maltratado o no, si se alimenta o no.
¡Qué gusto es verlos recibiendo sus diplomas de la secundaria! Con qué ilusiones salen esperando conseguir un empleo, después de haber pasado unos años peleando con la fisica, química, etc., y se encuentran con la triste realidad de sólo trabajar en supermercados, lavando carros o de vendedores ambulantes. Y eso no es nada. Los que pueden pagar 25.00 dólares de la matrícula de la universidad, aunque con ello signifique que no coman sólo una vez al día, se les impida continuar estudiando porque hay "filtros" debido al exceso de población universitaria. Qué más les queda. ¿Robar? ¿Pervertirse? ¿Frustración? Porque es prohibitivo acercarse a las universidades privadas.
Fidel Casto tiene razón. ¡Hay que acabar con los que fomentan y promueven el vicio y la corrupción! Hay que lanzar un S.O.S., a nuestros jóvenes y ayudarlos a surgir y a seguir adelante, hay que motivarlos, apoyarlos en las buenas y más aún en las malas... para esos somos cristianos... sino, no valemos ser llamados ¡Hijos de Dios!

101 años de Panamá América

 
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