¿Batallones de la Dignidad de nuevo?
"Yerba mala nunca muere" dice un dicho... Y los Batallones de la Dignidad, tampoco. Los brotes vuelven a crecer luego de un largo y plácido estado de incubación. Pero... ¿Qué causó el repentino despertar de esta organización?, ¿Acaso se les confeccionó nuevos uniformes? ¿Quizás para la nueva Nación, o el nuevo milenio que está tan de moda?
Bueno, por ahora solo tienen nuevas bufandas en rojo y azul y un nuevo nombre: MART (Movimiento de Reafirmación Torrijista).
¡Todo nuevecito! ¿Pero... sus ideas e ideales acaso no serán las mismas de antaño? ¿Por qué esa repentina reactivación con ese tono de amenaza, advirtiendo y demandando?
¿Quiénes son? ¿Qué hicieron todo este tiempo, en qué se ocuparon, dónde trabajaron?, ¿Dónde estuvieron cuando el que los vio nacer los necesitó?
Por supuesto que pueden ser una amenaza a la democracia, como lo advierte el ex-presidente Guillermo Endara (La Prensa, viernes 19 de marzo de 1999), ¿acaso no es obvio?
Sí señores, si permitimos a estos que se llaman Batallones de la Dignidad o MRT, permitimos también el militarismo y sujetos apuntarán sus armas contra sus propios hermanos, sujetos que no difieren a unos genuinos terroristas y agresores de inocentes. Ya los vimos en acción, lo vivimos en nuestras propias carnes. El miedo que siempre infundían los guardias en épocas de la dictadura, cuantos jóvenes fueron secuestrados y robados.
¡Cuántos fuimos intimidados...! yo viví esos tiempos con ustedes y lo recuerdo como si fuera ayer. Los toque de queda, las constantes detenciones para chequear si cargábamos permisos, y cada vez que manejábamos por la Avenida Balboa, nos detenían para nosotras oírlos decir: "Enseñen sus licencias... señoritas... y tú cómo te llamas cosita linda... te me cuidas, aquí te espero..." El miedo era tan fuerte como si cada vez estuviéramos a punto de ser violadas. Y no se podía hablar o guejarse. Y cuando esos Batallones se posaron con rifles y enmascarados por las esquinas de las calles de Punta Paitilla... yo estaba allí, dentro de un carro viejo y un bebé de apenas dos años de edad, y en la ventana veo un rifle apuntándome casi tocando mi cara, cuando el sujeto medio agachado puede oír su risa y sus ojos mirándome... no sentí nada, solo un miedo horrible que jamás olvidaré. ¡Y a eso lo llamaban Dignidad... apuntar un rifle a un civil, desarmado y con un bebé!
No fui la única que pasó por semejante experiencia. Fuimos todos los panameños. Acaso se nos olvidó cómo era la vida bajo la dictadura, la opresión... ese miedo de hablar. Vivimos bajo un régimen de dictadura militar que sólo engendraba desconfianza, uno nunca sabía qué iba a pasar al día siguiente.
Hago un llamado a todos los que han sufrido o han sido afectados de cualquier forma, de la dictadura militar, a que cuenten sus experiencias pues yo he oído mucho. Publiquen sus experiencias y que no permitamos que eso vuelva a suceder.
A esos que se autodenominan Batallones de la Dignidad o MRT, les sugiero que, como cambiaron de uniforme en diciembre 1989 tan fácilmente... cambien ese apodo también y cambien sus ideales porque son antisociales y antidemocráticos.
Han pasado once años en los cuales nuestro país ha gozado de "carencia de dictadura", y para eso tuvimos que tragarnos unos purgantes para desquitarnos de esa enfermedad. Creo que necesitamos de nuevo tomar algunas píldoras anti... para que ese "mal" nos nos infecte de nuevo. Vacunas parece que no existen, tampoco un plan de prevención, así que si no hemos aprendido a tragar medicinas para combatir el "mal"... ese "mal" volverá.
Bueno, por ahora solo tienen nuevas bufandas en rojo y azul y un nuevo nombre: MART (Movimiento de Reafirmación Torrijista).
¡Todo nuevecito! ¿Pero... sus ideas e ideales acaso no serán las mismas de antaño? ¿Por qué esa repentina reactivación con ese tono de amenaza, advirtiendo y demandando?
¿Quiénes son? ¿Qué hicieron todo este tiempo, en qué se ocuparon, dónde trabajaron?, ¿Dónde estuvieron cuando el que los vio nacer los necesitó?
Por supuesto que pueden ser una amenaza a la democracia, como lo advierte el ex-presidente Guillermo Endara (La Prensa, viernes 19 de marzo de 1999), ¿acaso no es obvio?
Sí señores, si permitimos a estos que se llaman Batallones de la Dignidad o MRT, permitimos también el militarismo y sujetos apuntarán sus armas contra sus propios hermanos, sujetos que no difieren a unos genuinos terroristas y agresores de inocentes. Ya los vimos en acción, lo vivimos en nuestras propias carnes. El miedo que siempre infundían los guardias en épocas de la dictadura, cuantos jóvenes fueron secuestrados y robados.
¡Cuántos fuimos intimidados...! yo viví esos tiempos con ustedes y lo recuerdo como si fuera ayer. Los toque de queda, las constantes detenciones para chequear si cargábamos permisos, y cada vez que manejábamos por la Avenida Balboa, nos detenían para nosotras oírlos decir: "Enseñen sus licencias... señoritas... y tú cómo te llamas cosita linda... te me cuidas, aquí te espero..." El miedo era tan fuerte como si cada vez estuviéramos a punto de ser violadas. Y no se podía hablar o guejarse. Y cuando esos Batallones se posaron con rifles y enmascarados por las esquinas de las calles de Punta Paitilla... yo estaba allí, dentro de un carro viejo y un bebé de apenas dos años de edad, y en la ventana veo un rifle apuntándome casi tocando mi cara, cuando el sujeto medio agachado puede oír su risa y sus ojos mirándome... no sentí nada, solo un miedo horrible que jamás olvidaré. ¡Y a eso lo llamaban Dignidad... apuntar un rifle a un civil, desarmado y con un bebé!
No fui la única que pasó por semejante experiencia. Fuimos todos los panameños. Acaso se nos olvidó cómo era la vida bajo la dictadura, la opresión... ese miedo de hablar. Vivimos bajo un régimen de dictadura militar que sólo engendraba desconfianza, uno nunca sabía qué iba a pasar al día siguiente.
Hago un llamado a todos los que han sufrido o han sido afectados de cualquier forma, de la dictadura militar, a que cuenten sus experiencias pues yo he oído mucho. Publiquen sus experiencias y que no permitamos que eso vuelva a suceder.
A esos que se autodenominan Batallones de la Dignidad o MRT, les sugiero que, como cambiaron de uniforme en diciembre 1989 tan fácilmente... cambien ese apodo también y cambien sus ideales porque son antisociales y antidemocráticos.
Han pasado once años en los cuales nuestro país ha gozado de "carencia de dictadura", y para eso tuvimos que tragarnos unos purgantes para desquitarnos de esa enfermedad. Creo que necesitamos de nuevo tomar algunas píldoras anti... para que ese "mal" nos nos infecte de nuevo. Vacunas parece que no existen, tampoco un plan de prevención, así que si no hemos aprendido a tragar medicinas para combatir el "mal"... ese "mal" volverá.