¿Cómo se ganan las elecciones?
Con votos. Sin embargo, personas como yo, que nos interesamos en los temas políticos probablemente hayamos leído uno o varios libros, revistas o documentos sobre estrategias políticas que hemos aplicado en nuestra propia campaña o como asesor de otros candidatos; siempre recurrimos a argucias diversas para lograr el triunfo electoral. Pero no siempre se logra, porque para ello se requiere de un elemento: el voto.
Usted podrá ser el más capacitado, el más simpático, el más rico, el más elocuente y el que mejor programa de gobierno presente; pero si no tiene votos, usted perderá las elecciones.
A este punto hemos llegado en la campaña por la silla presidencial. Dos hombres y una mujer de indiscutibles trayectorias decidieron conquistar el voto de los panameños. Los tres tienen, como todo ser humano, virtudes y defectos. Los tres han presentado programas de gobierno que en el fondo lo que buscan es disminuir la pobreza y mejorar la calidad de vida de los panameños. Los tres están rodeados de asesores reconocidos en el plano nacional e internacional, y los tres cumplen con los requisitos exigidos por la ley electoral y la Constitución Nacional para ser candidatos a la Presidencia de la República de Panamá.
Pero, ¿tienen los votos para ganar? No, tan solo uno de ellos lo logrará, los otros dos dirán que estuvieron a tantos votos del ganador y ese fantasma rondará en sus mentes por muchísimos años.
Con solo un vistazo ligero al panorama político actual podemos decir, sin temor a equivocarnos, que dos candidatos tienen posibilidades de triunfar ya sea porque tienen un carisma personal, que ambos lo tienen, o porque tienen una maquinaria política incuestionable detrás, que ambos también tienen.
Si aún no estás decidido por cuál votar, revisa el pasado político de los partidos que les respaldan, analiza sus vocaciones democráticas, sus tendencias a la corrupción o a la honestidad, si han sido gestores de fraudes electorales o han realizado elecciones prístinas, si han utilizado el poder para abusar de los ciudadanos o si alguna vez han esgrimido frases como: "pendejo es el político que se deja arrebatar el poder".
Pero también tendrás que buscar en el próximo presidente o próxima presidenta algunos atributos personales: madurez para gobernar, capacidad para asesorarse pero sin dejarse manipular, humildad en sus actos y, sobre todo, que sientas que te está hablando con la verdad al desnudo; que no quiere ocultar su pasado para garantizarse el futuro.
Para ganar las elecciones se necesitan votos; quienes no los tengan ahora, den gracias a Dios que vivimos en democracia y que tendrán otra oportunidad el próximo milenio.
Usted podrá ser el más capacitado, el más simpático, el más rico, el más elocuente y el que mejor programa de gobierno presente; pero si no tiene votos, usted perderá las elecciones.
A este punto hemos llegado en la campaña por la silla presidencial. Dos hombres y una mujer de indiscutibles trayectorias decidieron conquistar el voto de los panameños. Los tres tienen, como todo ser humano, virtudes y defectos. Los tres han presentado programas de gobierno que en el fondo lo que buscan es disminuir la pobreza y mejorar la calidad de vida de los panameños. Los tres están rodeados de asesores reconocidos en el plano nacional e internacional, y los tres cumplen con los requisitos exigidos por la ley electoral y la Constitución Nacional para ser candidatos a la Presidencia de la República de Panamá.
Pero, ¿tienen los votos para ganar? No, tan solo uno de ellos lo logrará, los otros dos dirán que estuvieron a tantos votos del ganador y ese fantasma rondará en sus mentes por muchísimos años.
Con solo un vistazo ligero al panorama político actual podemos decir, sin temor a equivocarnos, que dos candidatos tienen posibilidades de triunfar ya sea porque tienen un carisma personal, que ambos lo tienen, o porque tienen una maquinaria política incuestionable detrás, que ambos también tienen.
Si aún no estás decidido por cuál votar, revisa el pasado político de los partidos que les respaldan, analiza sus vocaciones democráticas, sus tendencias a la corrupción o a la honestidad, si han sido gestores de fraudes electorales o han realizado elecciones prístinas, si han utilizado el poder para abusar de los ciudadanos o si alguna vez han esgrimido frases como: "pendejo es el político que se deja arrebatar el poder".
Pero también tendrás que buscar en el próximo presidente o próxima presidenta algunos atributos personales: madurez para gobernar, capacidad para asesorarse pero sin dejarse manipular, humildad en sus actos y, sobre todo, que sientas que te está hablando con la verdad al desnudo; que no quiere ocultar su pasado para garantizarse el futuro.
Para ganar las elecciones se necesitan votos; quienes no los tengan ahora, den gracias a Dios que vivimos en democracia y que tendrán otra oportunidad el próximo milenio.