¿Igualito que Papa Toro?
A pesar que Martín Torrijos candidato a la presidencia de la República por la nómina oficialista "Nueva Nación", trata por todos los medios decir que su propuesta de gobierno, es muy distinta a la que ejecuta el actual mandatario, Pérez Balladares, lo cierto es que incluso sus frases, sus ademanes y términos utilizados, son una réplica o retrato de copia al carbón caricaturesco, que es el producto además de una clonación perfecta de Papa Toro.
Es una verdad evidente y manifiesta, por lo que es notoria la exaltación, la glorificación excesiva que le profesa Toro-hijo a su padre putativo Toro Balladares.
Los cortes publicitarios en medios de comunicación televisivos y otros, que se proyectan hasta el cansancio a los telespectadores del país, y otras imágenes del programa "Diálogo" de TVN, nos hacen recordar las sarta de mentiras y los mismos cuentos de velorios y la bellaquería que echaba Papá Toro para conseguir votos y adeptos en la campaña electoral de 1994, comicio electoral, en el cual engañaron al soberano pueblo panameño, con discursos y frases demagógicas, con politiquería y sofismos politiqueros, como los conocidos "el pueblo al Poder", y "tú única oportunidad". Demagogia con la cual se burlaron del pueblo panameño, por lo que no escucharon la voz de Dios. Y hoy son los mismos enemigos del pueblo, que pretenden, seguir con su política engañosa del continuismo y la bellaquería en detrimento del soberano pueblo panameño, a quien quieren nuevamente engañar. Pero en esta ocasión, la cosa será distinta. Toda vez que, el sufrido pueblo panameño ya está cansado de tantas mentiras y falsedades de los gobernantes de turno.
El candidato del continuismo, Toro-hijo, ha querido eximirse de todas las tropelías y atropellos cometidos en contra de las grandes mayorías y en beneficio de una minoría, por el desgobierno de su padre putativo Toro Balladares. Pero, desafortunadamente, su participación sumisa y cómplice, como miembro de la manada, no es ni puede ser jamás circunstancias eximentes que lo puedan exonerar de toda responsabilidad dentro del desgobierno de la casi fenecida y nefasta fiesta toril, en el cual el flamante candidato fue partícipe.
Por eso y muchas cosas más, conciudadanos panameños, el día 2 de mayo próximo, votemos por la única verdadera y auténtica nómina opositora del cambio, "Unión por Panamá", para emular como decía: Juan Jacobo Rousseau (1712-1778), en su obra cumbre, El Contrato Social, como miembro del soberano con respecto al derecho universal de emitir el voto, nos decía así: "Siendo por nacimiento ciudadano de un Estado Libre y miembro del soberano,... me basta el derecho que tengo de votar para imponerme el deber de enterarme de ellos: ¡mil veces dichoso, pues siempre que medito sobre los gobiernos, hallo en mis investigaciones nuevo motivos para amar el de mi país!".
Es una verdad evidente y manifiesta, por lo que es notoria la exaltación, la glorificación excesiva que le profesa Toro-hijo a su padre putativo Toro Balladares.
Los cortes publicitarios en medios de comunicación televisivos y otros, que se proyectan hasta el cansancio a los telespectadores del país, y otras imágenes del programa "Diálogo" de TVN, nos hacen recordar las sarta de mentiras y los mismos cuentos de velorios y la bellaquería que echaba Papá Toro para conseguir votos y adeptos en la campaña electoral de 1994, comicio electoral, en el cual engañaron al soberano pueblo panameño, con discursos y frases demagógicas, con politiquería y sofismos politiqueros, como los conocidos "el pueblo al Poder", y "tú única oportunidad". Demagogia con la cual se burlaron del pueblo panameño, por lo que no escucharon la voz de Dios. Y hoy son los mismos enemigos del pueblo, que pretenden, seguir con su política engañosa del continuismo y la bellaquería en detrimento del soberano pueblo panameño, a quien quieren nuevamente engañar. Pero en esta ocasión, la cosa será distinta. Toda vez que, el sufrido pueblo panameño ya está cansado de tantas mentiras y falsedades de los gobernantes de turno.
El candidato del continuismo, Toro-hijo, ha querido eximirse de todas las tropelías y atropellos cometidos en contra de las grandes mayorías y en beneficio de una minoría, por el desgobierno de su padre putativo Toro Balladares. Pero, desafortunadamente, su participación sumisa y cómplice, como miembro de la manada, no es ni puede ser jamás circunstancias eximentes que lo puedan exonerar de toda responsabilidad dentro del desgobierno de la casi fenecida y nefasta fiesta toril, en el cual el flamante candidato fue partícipe.
Por eso y muchas cosas más, conciudadanos panameños, el día 2 de mayo próximo, votemos por la única verdadera y auténtica nómina opositora del cambio, "Unión por Panamá", para emular como decía: Juan Jacobo Rousseau (1712-1778), en su obra cumbre, El Contrato Social, como miembro del soberano con respecto al derecho universal de emitir el voto, nos decía así: "Siendo por nacimiento ciudadano de un Estado Libre y miembro del soberano,... me basta el derecho que tengo de votar para imponerme el deber de enterarme de ellos: ¡mil veces dichoso, pues siempre que medito sobre los gobiernos, hallo en mis investigaciones nuevo motivos para amar el de mi país!".